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Mecanismos para contrarrestar la violencia a las mujeres e integrantes del grupo familiar

1. El sistema nacional

El Sistema Nacional para la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar es un sistema funcional encargado de coordinar, planificar, organizar y ejecutar acciones articuladas e integradas que garantizan el cumplimiento de la política pública en materia de prevención, atención, protección y reparación de la víctima, la sanción y reeducación de la persona agresora, para lograr la erradicación de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar.

Son componentes del Sistema Nacional las instancias de coordinación interinstitucional en los distintos niveles de gobierno así como las entidades que los integran:

1. Comisión Multisectorial de Alto Nivel.
2. Secretaría Técnica, Dirección General contra la Violencia de Género.
3. Instancias Regional de Concertación.
4. Instancias Provincial de Concertación.
5. Instancias Distrital de Concertación.

En nuestro país, la violencia contra la mujer en su condición de tal, según el Reglamento de la Ley 30364, es la acción u omisión identificada como violencia según los artículos 5 y 8 de la Ley, que se realiza en el contexto de violencia de género, entendida como una manifestación de discriminación que inhibe gravemente la capacidad de las mujeres de gozar de derechos y libertades en pie de igualdad, a través de relaciones de dominio, sometimiento y subordinación hacia las mujeres (Artículo 4. Reglamento de la Ley 30364).

2.¿Cómo está la violencia en las regiones?

Según los resultados de la ENDES 2017 obtenidos de entrevistar a una muestra nacional de mujeres de 15 a 49 años a nivel nacional, manifiestan que el 65,4% de las mujeres alguna vez sufrieron algún tipo de violencia por parte de su pareja o ex pareja, y el 10,6% declararon que en los últimos 12 meses anteriores a la entrevista fueron víctimas de violencia física o sexual por parte de su pareja o ex pareja.

Si bien estos datos únicamente presentan la violencia ejercida contra las mujeres en un contexto de pareja, consideramos importante porque es la única macro encuesta cuya fuente son las mujeres que han sufrido a la violencia, independientemente de si pusieron una denuncia o no, y también porque nos acerca a un panorama del estado de la violencia contra las mujeres en las regiones.

El 10,6% de las  mujeres entrevistadas que manifestaron haber sufrido violencia en algún momento durante los 12 meses anteriores a la encuesta. De ellas, el 8,9% sufrió violencia física, el 2,4% violencia sexual y el 1,1% de las mujeres que sufrieron violencia física, estuvieron expuestas a riesgo de feminicidio porque al ser atacadas, el agresor intentó estrangularlas, quemarlas o utilizó un cuchillo u otra arma similar, lo que nos indica una intensidad y ferocidad en el ataque que puso en riesgo su vida.

Según este mismo informe, Puno, San Martín, Apurímac, Tumbes y Junín, encabezan a las regiones con mayor incidencia de violencia, tal y como se puede observar en el siguiente cuadro:

En cifras proporcionadas por el PNCVFS del MIMP, en los 295 CEM implementados hasta diciembre de 2017 se atendieron un total de 95 mil 317 casos a nivel nacional, de los cuales 81 mil 009 corresponden a mujeres que sufrieron violencia física, psicológica, económica y violencia sexual. La lista está encabezada por Lima, Arequipa, Cusco, Junín y La Libertad.

Por su parte, en los frentes policiales de la PNP, se atendieron un total de 187mil 270 denuncias por violencia familiar, de las cuales 165mil 164 de las afectadas fueron mujeres. Según el VI censo nacional de comisarías realizado por el INEI, en el 2017 se implementaron hasta 1mil495 comisarías a nivel nacional de las cuales el 87,6% son comisarías básicas y 185 comisarías especializadas. De éstas últimas 37 son de familia. Además, el censo nos indica que 47mil265 efectivos policiales laboraron durante este año. Es decir, una tasa de 149 policías por cada 100 mil habitantes laboró en las Comisarías.

En cuanto al trabajo coordinado con Serenazgo de los distritos, el 64% de las comisarías básicas cuentan con Serenazgo en el distrito y el 52% realizaron patrullaje en coordinación con el Serenazgo.

Tal y como se puede ver en el siguiente cuadro, Lima, Arequipa, Cusco, Piura y La Libertad, encabezan las regiones con mayor número de denuncias por violencia familiar en los establecimientos policiales.

Entre los componentes de dicho sistema se encuentra la Comisión multisectorial de alto nivel, integrada por representantes de diversos sectores, así como las instancias regionales, provinciales y distritales de concertación, de quienes nos queremos referir en este artículo.Está claro que hay tareas pendientes que realizar desde el Estado y la población en general. Desde el Estado, con la promulgación de la Ley 30364 se ha implementado el Sistema nacional para la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familia ha sido creado para asegurar el cumplimiento de las políticas públicas que orientan a la intervención del Estado en materia de prevención, atención, protección y reparación a las mujeres e integrantes del grupo familiar que sufrieron violencia.

3. Facultades de las regiones, provincias y distritos en la lucha contra la violencia a la mujer

El marco normativo faculta a los gobiernos regionales, provinciales y distritales a realizar acciones con autonomía para dar solución a los problemas que se le presenten respecto a la violencia a las mujeres y otros integrantes del grupo familiar. Así, tenemos los siguientes:

  • Ley N° 27680: Ley de Reforma Constitucional – Sobre descentralización, modifica el capítulo XIV del Título IV de la Constitución Política del Perú, en sus Artículos 194 y 195.
  • Ley N° 27867: Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, en los Artículos 6, 9- inciso b, 32, 11-B, 15
  • Decreto Supremo N° 054-2011-PCM: Decreto Supremo que aprueba el Plan Bicentenario: “El Perú hacia el 20121”, en los Artículos 2,4
  • Ley N° 28056: Ley Marco del Presupuesto Participativo, en su Artículo 2
  • Ley N° 27658: Ley Marco de Modernización del Estado, en el Artículo 5- inciso b.

En el marco de la Ley 30364, las autoridades regionales, provinciales y distritales tienen las competencias de realizar acciones en la lucha contra la violencia a las mujeres y los integrantes del grupo familiar, a través de ordenanzas para implementar mecanismos para el diseño, ejecución, monitoreo y evaluación de acciones específicas para la prevención, atención, protección y recuperación de las víctimas, y sanción y rehabilitación de las personas agresoras.

3.1 Las instancias de concertación frente a la violencia de género

Son instancias creadas en el marco de la Ley mediante una ordenanza y congrega la representación de los diferentes sectores y entidades gubernamentales, sociedad civil organizada, ONGDs y otros que traten específicamente la violencia hacia la mujer e integrantes del grupo familiar, de acuerdo a su jurisdicción a nivel regional, provincial o distrital.

En la actualidad 20 gobiernos regionales, 31 municipalidades provinciales y 31 municipalidades distritales cuentan con una instancia de concertación publicada para la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra la mujer y los integrantes del grupo familiar, tal y como se puede ver en el siguiente cuadro:

Es importante que los planes de desarrollo concertado tengan un enfoque de género para concretar responsabilidades y acciones conjuntas a diferentes niveles de gobierno. En la actualidad, hasta 18 Planes de desarrollo concertado han incorporado indicadores de reducción de la violencia a la mujer y/o brecha de género, tal y como se puede ver en el siguiente cuadro: Las instancias de concertación frente a la violencia de género, tienen entre sus funciones proponer en los instrumentos de gestión y en particular en el Plan de Desarrollo Concertado (PDC), el Plan Operativo Institucional (POI) y el Presupuesto Participativo(PP), metas, indicadores y acciones que respondan a la problemática de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar[1].

Entre sus funciones, los gobiernos regionales, provinciales y distritales se encargan de elaborar instrumentos de gestión como el Plan de Desarrollo Concertado (PDC), donde definen las metas, indicadores y acciones que respondan entre otros, a la problemática de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar que aqueja a su circunscripción territorial.

Los planes de desarrollo concertado (PDC), junto con los planes estratégicos institucionales y los planes operativos institucionales se perfilan como documentos de gestión importantes en la lucha contra la violencia a la mujer porque definen las prioridades y temas que se abordarán en las regiones, provincias o distritos, entre los que se encuentra la violencia.

 

3.2 Asistencia técnica

La Dirección General de Transversalización del Enfoque de Género del MIMP, a través de la Dirección de Articulación con los Gobiernos Regionales y Locales, viene visibilizando las desigualdades de género y/o brechas entre mujeres y hombres, en especial la violencia contra las mujeres, para su incorporación en los principales instrumentos de gestión regional (Plan Regional de Desarrollo Concertado y Plan Estratégico Institucional) que permita contribuir en su reducción o eliminación, en los espacios territoriales.

Los mecanismos para la igualdad de género, conformados en cumplimiento del Decreto Supremo Nº 005-2017-MIMP, tienen como objeto coordinar, articular y fiscalizar la incorporación del enfoque de género en las políticas y gestión institucional, a fin de promover el cierre de brechas de género y la igualdad entre mujeres y hombres, en el marco de la implementación y cumplimiento de la política nacional en materia de igualdad de género.

Estos mecanismos incorporan en su plan anual de actividades el seguimiento a la implementación de las acciones priorizadas en los instrumentos de gestión para reducir la violencia contra las mujeres, por ejemplo, las acciones de atención y prevención de la violencia familiar y sexual.

En la actualidad existen hasta 22 de 25 comisiones para la igualdad a nivel regional, como se muestra en el siguiente cuadro:

4. Recursos

Si requiere de orientación o asistencia técnica para integrar el enfoque de género en el Plan de Desarrollo Concertado, puede ponerse en contacto con la Dirección de Articulación con los Gobiernos Regionales y Locales de la Dirección General de Transversalización del Enfoque de Género al 626 1600 Anexo 8024

Fuentes

  • [1] Reglamento de Ley 30364, Artículos 106, 108, 110
  • Ley 30364
  • ENDES 2017, INEI
  • Registro de casos del PNCVFS del MIMP
  • VI Censo Nacional de Comisarías, 2017, INEI
  • Entrevista al Sr. Hernán Vásquez, especialista de la Dirección de Articulación con los Gobiernos Regionales y Locales.
  • Registro de información de la Dirección de políticas por una vida libre de violencias.
  • CEPLAN, 2012. Guía para la formulación de planes de desarrollo concertado regional y local

Elaborado por : Liliana Saldaña Soto Revisión: Teresa Viviano Llave

Las municipalidades contra el acoso sexual en espacios públicos

Municipalidades contra el acoso

Las municipalidades se suman a la lista de instituciones que luchan contra el acoso sexual en espacios públicos implementando ordenanzas en el marco de la Ley 30314, Ley para prevenir y sancionar el acoso sexual en espacios públicos, que afectan a los derechos de las personas y en especial, los derechos de las mujeres. Dentro de ellas, destacan en especial 7, que han venido desarrollando acciones concretas para enfrentar este problema.

¿Qué es el acoso sexual en espacios públicos?

El acoso sexual en el espacio público, según la Ley es “la conducta física o verbal de naturaleza o connotación sexual realizada por una o más personas en contra de otra u otras, quienes no desean o rechazan estas conductas por considerar que afectan su dignidad, sus derechos fundamentales como la libertad, la integridad y el libre tránsito, creando en ellas intimidación, hostilidad, degradación, humillación o un ambiente ofensivo en los espacios público”.

¿Cómo se manifiesta el acoso sexual en espacios públicos?

El acoso sexual se evidencia con comentarios e insinuaciones de carácter sexual, gestos obscenos que resulten insoportables, hostiles, humillantes u ofensivos, tocamientos indebidos, roces corporales, frotamientos contra el cuerpo o masturbación en el transporte o en otros lugares públicos, exhibicionismo o mostrar los genitales, y otros actos de naturaleza sexual, verbal o gestual.

Una encuesta del Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica del Perú sobre Acoso Sexual Callejero –realizada a 1,203 personas de 19 regiones del país–  señala que  7 de cada 10 mujeres, de entre 18 y 29 años, han sido víctima de acoso callejero.

Fuente: https://peru21.pe/lima/alarmante-7-10-mujeres-han-sufrido-acoso-calles-123061

¿Quiénes están involucrados en la lucha contra el acoso sexual en espacios públicos?

Toda la población está llamada a involucrarse a luchar contra el acoso sexual en espacios públicos. La Ley demanda acciones de diferentes sectores: MIMP, MININTER, MINEDU, MINSA, MTC, y de los gobiernos regionales, provinciales y locales.

Ordenanzas implementadas a nivel nacional

En la actualidad, suman 46 municipalidades que han implementado sus ordenanzas, de las cuales 13 pertenecen a los distritos de Lima metropolitana y 3 al Callao.

Mediante las ordenanzas, se establecen los procedimientos para la denuncia y la sanción del acoso, con multas aplicables a los agresores y a personas naturales y jurídicas que toleren el acoso en sus dependencias como restaurantes, discotecas, obras de construcción, entre otros. El 90 % de los gobiernos municipales han incorporado una multa administrativa que va de 2 075 a 4 150 soles, dependiendo del grado de gravedad de los actos y de lo establecido por el gobierno local.

Las ordenanzas incorporan otras acciones concretas como: campañas dirigidas a la ciudadanía, acciones de difusión sobre acoso, y capacitación al personal de Serenazgo y a otros funcionarios en la temática.

Si deseas implementar una ordenanza en tu Municipio

El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables a través  de la Dirección de Asistencia Técnica y Promoción de Servicios brinda orientación a los gobiernos locales. Para tal fin, puede comunicarse al teléfono 626,1600 anexo 8342.

Así también, puedes descargar aquí una plantilla en formato word  lista para editar, de una ORDENANZA QUE PREVIENE, PROHÍBE Y SANCIONA EL ACOSO SEXUAL EJERCIDO EN CONTRA DE LAS PERSONAS QUE SE ENCUENTREN O TRANSITEN EN ESPACIOS PÚBLICOS.

Municipalidades que ya cuentan con ordenanzas

Aquí  te mostramos  un cuadro con las ordenanzas que prohíben el acoso callejeros departamento, provincia  y distrito en que fueron emitidas.

Link de interés

Elaborado por : Liliana Saldaña Soto Revisión: Teresa Viviano Llave

¿Qué nos dice la ENDES 2017 sobre la salud y el bienestar de las mujeres peruanas y de sus hijos e hijas?

Presentación de la Endes 2017

El viernes 01 de junio del 2018 el INEI presentó públicamente los resultados de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2017 en el documento “Perú: Encuesta demográfica y de salud familiar”.

La ENDES es una investigación estadística que se realiza anualmente a nivel nacional y es aplicada a mujeres de 15 a 49 años y a sus hijos e hijas menores de 5 años. Es importante porque nos da un panorama de las mujeres respecto a diversas temáticas que le afectan directamente, lo cual hace de esta macroencuesta una fuente importante de opinión que contribuye a tener un mayor conocimiento sobre la tendencia de los indicadores de violencia a nivel nacional para la evaluación de los programas y políticas sociales o al diseño de éstas, en caso no estén implementadas.

Si bien, es un importante avance contar con información sobre violencia ejercida por la pareja, es un reto para el Perú incluir en esta importante encuesta, datos estadísticos que indaguen la violencia en el escenario laboral, escolar, en la comunidad, en las instituciones, entre otros.

¿Qué información brinda la ENDES 2017?

La ENDES del 2017, fue aplicada a 33 168 mujeres de 15 a 49 años y a 22 218 niñas y niños menores de cinco años, y nos proporciona los siguientes insumos:

  • La caracterización de las viviendas y de la población;
  • La caracterización de las mujeres entrevistadas en cuanto al nivel de fecundidad y la situación de su salud reproductiva;
  • Planificación familiar, conocimiento del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y de infecciones de transmisión sexual (ITS);
  • Las condiciones de morbilidad y mortalidad de las niñas y niños menores de cinco años;
  • La salud materno infantil durante el embarazo, el parto y el post parto;
  • La violencia contra las mujeres, ejercida por el esposo o compañero y a niñas y niños, en el ámbito familiar.
  • Los indicadores contemplados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En el capítulo 12 se desarrolla el tema de violencia contra las mujeres ejercida por el esposo o compañero, y a niñas y niños, en el ámbito familiar.

Entre mujeres

El personal encargado de realizar las entrevistas fueron 250 mujeres en su totalidad, porque el INEI ha visto la importancia de generar un clima de confianza y seguridad para obtener una información de calidad en temas sobre la salud de las mujeres, la salud infantil, la fecundidad, mortalidad y la violencia familiar que pueden ser considerados como sensibles o privados para las mujeres encuestadas.

 

Algunos resultados de la ENDES 2017

  • Prácticas en el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos

 Entre los datos presentados, llama la atención que la edad media de inicio de relaciones sexuales es de 18,5 años, en la selva los 16,9 años es la edad de inicio sexual más temprano respecto a otras regiones, el 75% de las mujeres sexualmente activas usaron algún tipo de método anticonceptivo, el 54,5% utilizaron un método moderno como las inyecciones.

El 13,4% de las mujeres entre 15 y 19 años están o han estado embarazadas alguna vez. De éstas, el 23,2% son del medio rural y el 10,7% son del medio urbano, representando un incremento en tasa de fecundidad, respecto al año anterior.
  • Salud materno infantil

En cuanto a la salud materna, el 88,9% de las mujeres embarazadas o embarazadas alguna vez, recibió seis y más controles prenatales, el 93% fue asistida en una institución y sólo el 7% en su domicilio, lo que nos indica un incremento en el parto institucionalizado.

Por otro lado, en los resultados sobre salud infantil se observa que el 12,9% de las niñas y niños encuestados padecen de desnutrición crónica, de los cuales el 25,3% se encuentran en el entorno rural y el 8,2% en el entorno urbano.

  • Salud de las mujeres y hábitos alimenticios

Entre los datos presentados en la ENDES se señala que, del total de mujeres entrevistadas, se observa que el 36,9% tiene sobrepeso y el 21% sufre de obesidad, porque la dieta alimenticia presenta bajo consumo de frutas y verduras, constituyéndose en un factor de riesgo.

Así mismo se identificó que el 3,3% de las entrevistadas sufren de diabetes mellitus, que se perfila como un factor de riesgo asociado al sobre peso, la obesidad y los hábitos alimenticios inapropiados para mantener una buena salud.

  • Violencia contra las mujeres

La ENDES 2017, indica que, del total de entrevistadas, el 61,5% sufrió violencia psicológica, el 30,6% sufrió violencia física y el 6,5% sufrió violencia sexual, por parte de su esposo o compañero,  alguna vez en su vida.

 

La prevalencia,  o experiencia de violencia alguna vez en la vida, ha descendido de manera importante con relación al año 2012.

La incidencia, también denominada, violencia actual, también ha descendido, según se aprecia en el siguiente cuadro.

Así también,  el 55,5% de mujeres entrevistadas no buscó ayuda en alguna institución. Entre las razones expresadas por las mujeres víctimas de violencia física para no buscar ayuda, el 43,0% declaró que no era necesario, 16,0% sintió vergüenza, 12,7% dijo no saber a dónde ir/o no conoce servicios, 9,5% tuvo miedo a que le pegara de nuevo a ella o sus hijos, 6,4% expresó tener miedo de causarle un problema a la persona que le pegó y 3,3% dijo que de nada sirve.

Recursos informativos

Descarga aquí:

  1. Accede a la encuesta completa en el portal del INEI (clic aquí)
  2. Resumen ejecutivo  (Descargar aquí)
  3. Principales indicadores (Descargar aquí)
  4.  Capitulo 12


Elaborado por Liliana Saldaña. Revisado por Teresa Viviano

Abuso sexual y embarazo en niñas

Abuso sexual y embarazo en niñas

Las cifras del abuso sexual

El abuso sexual a niños, niñas y adolescentes, es el contacto e interacción entre una persona adulta con una menor de 18 años con la finalidad de obtener gratificación sexual y/o estimularse sexualmente él mismo o a otra persona. (Viviano, 2012).

Puede consistir en actos con contacto físico (tocamiento, frotamiento, besos íntimos, coito ínter femoral, de penetración con el órgano sexual o con las manos, dedos, objetos) o sin contacto físico (exhibicionismo, actos compelidos a realizar en el cuerpo del abusador o de tercera persona, imponer la presencia en situaciones en que la niña o niño se baña o utiliza los servicios higiénicos, entre otros), como también la explotación sexual y pornografía (PNAIA:20)

En el año 2017, los Centros Emergencia Mujer (CEM) del MIMP registraron 30 681 casos  de violencia a niñas, niños y adolescentes menores de 18 años, de los cuales 6 030 son casos de violencia sexual a niñas y adolescentes mujeres y 563 de niños y adolescentes hombres.

Según las estadísticas que mostramos en el siguiente cuadro, el mayor número de personas que abusaron sexualmente de una niña, niño o adolescente tenían un vínculo cercano familiar o sentimental, y un número menor eran extraños o desconocidos de la víctima. Las evidencias nos indican que el abusador es alguien con el que la víctima tiene un vínculo de confianza y puede ser o no, un familiar, una persona que ejerce autoridad o que le inspira respeto, como un maestro, un tutor, un entrenador, un amigo de la familia, un vecino, entre otros.   Entre los factores de riesgo que incrementan la posibilidad de que este tipo de violencia suceda está la insuficiente protección parental, la poca consciencia de la niña, niño o adolescente sobre el peligro al que está expuesto.

Esta situación se torna aún más dramática cuando las niñas o la adolescente resultan embarazadas como producto del abuso sexual.

Niñas obligadas a ser madres

La Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) realizada el año 2016 a mujeres de 15 a 49 años identifica que, del total de encuestadas, el 12% del grupo de mujeres adolescentes entre 15 a 19 años se encontraban embarazadas o habían sido madres. Estas estadísticas nos evidencian que el embarazo en menores de edad se perfila como un problema de salud pública. También nos indica un vacío de información oficial sobre embarazos en niñas y adolescentes menores de 15 años, pese a que es un problema a la vista importante.

Por otro lado, en el 2016, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) registró 45 mil 702 recién nacidos cuyas madres eran niñas y adolescentes menores de 18 años y los padres tenían entre 30, 40 y más años que las madres.  Imaginamos que muchos de ellos corresponden a situaciones de abuso sexual. la estadística del Reniec nos advierte que,  1 mil 702 niñas y adolescentes de 11 a 14 años edad ya son madres (RENIEC: 2016).

Las implicancias

Las cifras nos dicen, que miles de niñas que se convierten en madres aun cuando sus cuerpos no han terminado de desarrollarse y tampoco han alcanzado una madurez intelectual y emocional para afrontar una maternidad impuesta por el abuso.

La realidad de niñas abusadas y embarazadas encara al Estado y la sociedad a generar mecanismos específicos de atención integral, como espacios seguros donde se acoja a las niñas embarazadas, en caso no existan condiciones para en sus hogares. Lugares donde se les prodigue cuidados y acompañamiento especializado, orientación para facilitar la adopción en caso la familia de la menor no pueda asumirla y la recuperación en la salud mental, dada su exposición a situaciones traumáticas y situaciones vitales límite.

Este panorama nos emplaza a la sociedad en general, a contribuir en la construcción de una cultura de  prevención de la violencia sexual contra las niñas.

El abuso sexual específicamente a niñas que resultan embarazadas como producto de la violación, atenta el derecho a la vida y la salud de las mujeres.

El embarazo en contexto de violación sexual es un problema de salud pública que limita el normal desarrollo de la niña y pone en riesgo su salud física y mental, a la vez que afectan su futuro en cuanto a calidad y proyecto de vida.

Cuando el embarazo pone en riesgo la vida

Es muy probable que al tratarse de una niña, las complicaciones del embarazo pongan en riesgo su vida. De ser el caso, la interrupción del embarazo de manera segura y legal puede entrar a en discusión. El artículo 119 del Código Penal se refiere al aborto terapéutico como el derecho de todas las mujeres a decidir si interrumpen o no su embarazo cuando sea el único medio para salvar su vida o evitar un daño grave y permanente en su salud integral.

La Guía Técnica Nacional para la estandarización del procedimiento de la Atención Integral de la gestante en la Interrupción Voluntaria por Indicación Terapéutica del Embarazo menor de 22 semanas con consentimiento informado del Ministerio de Salud, establece lo siguiente: “…solo cuando el diagnóstico médico evidencie que está en riesgo la vida de la gestante, o para evitar en su salud un mal grave y permanente, se considerará la posibilidad de la interrupción voluntaria por indicación terapéutica del embarazo menor de veintidós semanas, con consentimiento informado de la gestante.”

Es conveniente analizar, en qué medida esto se aplica a las niñas embarazadas, previa valoración integral del riesgo que conlleva el embarazo para sus vidas.  Según datos del MINSA (2012) del total de muertes maternas (428 casos), el 9,6% correspondieron a adolescentes de 2 a 17 años de edad (41 casos).

Prevenir el abuso es fundamental

Se hace necesario promover una cultura de prevención en los hogares, para que los padres y madres provean un cuidado diligente a sus hijas e hijos. Que se les brinde conocimiento sobre su cuerpo, la importancia de su autocuidado y les otorguen herramientas para identificar y afrontar situaciones de peligro y de manipulación al que pueden verse expuestas/os.  Identificar a los posibles agresores sexuales, es también importante.

Yo sé cuidar mi cuerpo” es una campaña del Ministerio de Educación que tiene como objetivo prevenir la violencia contra niños y niñas.

Es imprescindible generar acciones coordinadas a nivel comunitario y en las escuelas para la alerta temprana de identificación de casos de abuso sexual y de embarazo, así como fomentar espacios públicos seguros en el que la población en general se involucre de manera activa, ya sea desde la denuncia ante la presunción de casos de violencia sexual, como en el cuidado de las niñas y niños del barrio, la escuela y otros, propios del espacio público.

Continuar implementando recursos del Estado que atiendan de manera especializada a la problemática de las niñas embarazadas por abuso sexual.

Es importante mantener una actitud vigilante para prevenir el abuso sexual y los embarazos no deseados que llevan a niñas a ser madres, y en caso de darse, acceder inmediatamente a los recursos que tiene el Estado a su disposición.

¿Dónde acudir?

Si conoce un caso de una niña embarazada pida orientación a la línea 100 sobre los procedimientos para dar la debida protección a la víctima y denunciar al abusador por el delito de violación sexual. También puede acercarse a la Comisaría más cercana a su domicilio o a un Centro Emergencia Mujer (CEM) donde profesionales especializados le brindarán la orientación y el acompañamiento necesario para realizar los trámites de acceso a la justicia, a la atención sanitaria, y otros que requiera.

Dato de interés

  • Mayor información sobre recomendaciones para prevenir el abuso sexual en   www.yosecuidarmicuerpo.pe
  • Según el artículo 173 del Código Penal, se considera como violación sexual de menor de edad a:

El que tiene acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal o realiza otros actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías, con un menor de edad, será reprimido con las siguientes penas privativas de libertad:
1. Si la víctima tiene menos de diez años de edad la pena será de cadena perpetua.
2. Si la víctima tiene entre diez años de edad, y menos de catorce, la pena será no menor de treinta, ni mayor de treinta y cinco años. La pena será de cadena perpetua si el agente tiene cualquier posición, cargo o vínculo familiar que le dé particular autoridad sobre la víctima o le impulse a depositar en él su confianza.

Fuentes:

2. Estadísticas del Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual
3. Abuso sexual: Estadísticas para la reflexión y pautas para la prevención. Viviano, 2012
4.  Entrevista a Milena Páramo, Coordinadora Nacional de CLADEM Argentina, 2018
5. Nota periodística de Laura Grados, 2018
6.  Minsa (2012), Plan Multisectorial para la prevención del embarazo en adolescentes 2013 – 2021
ftp://ftp2.minsa.gob.pe/normaslegales/2013/DS012_2013_SA_EP_c.pdf
Por Liliana Saldaña. Revisado Teresa Viviano

Adultos mayores recluidos por violación sexual a niñas, niños y adolescentes

Presentación de estudio

El 24 de mayo del 2018, el Observatorio Nacional de Política Criminal (INDAGA) del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos presentó la publicación de un estudio denominado “Agresores sexuales. Antecedentes y trayectorias sexuales de adultos mayores recluidos por delitos sexuales”.

Agresores Sexuales

Metodología

La investigación es un estudio cualitativo y exploratorio con once (11) entrevistas a profundidad que revela que, entre los agresores que purgan condena por delito de violación sexual y violación sexual a menores, hay una población relativamente alta de hombres de 60 años a más, que corrobora la noción de que el machismo está presente en todas la etapas del ciclo vital de los hombres y tiene un rol importante en el fenómeno de la violencia física o la violencia sexual como un medio para reafirmar su masculinidad.

Hallazgos

Del análisis realizado se puede vislumbrar que, si bien los agresores de violencia sexual no tienen un único patrón, existen ciertos similitudes en sus antecedentes, contextos de socialización y factores de su sexualidad relacionado con sus ideas de género, identificados en el estudio. Por el contrario, se evidencia un patrón común referido a la víctima, que tiene que ver con la cercanía al agresor y con el grupo de edad de las víctimas. Quiere decir que, la mayor parte de las víctimas son del entorno cercano al agresor y pertenecen a la población más vulnerable como son las niñas, niños, adolescentes y mujeres jóvenes.

En cuanto al entorno social de estos sujetos, predominan quienes provienen de entornos familiares violentos con relaciones disfuncionales y contextos de precariedad, maltrato infantil, negligencia y abandono, con problemas de socialización, presencia de consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas, configuración de nuevos entornos familiares con los mismos patrones familiares que contribuye al enquistamiento de la violencia en el sistema y el consiguiente costo social en el círculo de la pobreza, pero cabe resaltar que también hay un grupo de violadores que ostentan una mejor condición social,  lo cual nos indica que la pobreza y las condiciones sociales adversas no son un determinante social y condición para que un agresor abuse sexualmente de su víctima.

Está claro que las violaciones sexuales están vinculadas en gran medida a las relaciones asimétricas de poder que ejercen los hombres contra las mujeres en el afán del establecimiento de un orden social con prevalencia de actitudes machistas y sexistas que encasillan a las mujeres y hombres en roles de género distintivos y basados en la desigualdad, reafirmando de esta manera la configuración dominante de prácticas que alimentan a la idea de la existencia de la masculinidad hegemónica y superior.

Desde esta práctica, la explicación para la existencia de agresores que ejercen violencia sexual a mujeres y sobre todo a niñas, niños y adolescentes es precisamente responder a ese mandato, en la necesidad del reconocimiento de su “hombría” que junto con su necesidad de restituir el orden que entienden como establecido, puede incluir las violaciones sexuales como parte de su reafirmación masculina. Otro motivo que les impulsa a la agresión sexual es la necesidad de escalar una posición de poder frente a la pérdida de su estatus debido a la brecha generacional que le da su edad. Otros hallazgos específicos que aporta la investigación a la caracterización del agresor son: el apego a la madre, el fuerte compromiso y ética laboral y el logro de los agresores en una posición de poder, autoridad y control como maestros, dirigentes sociales, empresarios y ex militares, en su mayoría.

El estudio aporta al entendimiento del cómo y porqué ocurren las violaciones sexuales ejecutadas por hombres adultos mayores y expone hasta dos modelos de interpretación del problema: en el primer modelo se pone de manifiesto el fuerte compromiso de estos agresores por mantener el statu quo del patriarcado que conlleva a la desvalorización de la cultura juvenil y en especial de las mujeres que en su supuesto, transgreden las normas tradicionales morales que, junto con sus frustraciones por su no realización de los ideales masculinos debido a su edad avanzada, agreden sexualmente cuando encuentran oportunidad de una víctima con rasgos de vulnerabilidad personal o en circunstancias de desprotección social.

El segundo modelo refiere la pulsión sexual irrefrenable del agresor como su principal motivación para agredir sexualmente, asociada a una disfuncionalidad o patología derivada de las funciones hormonales, aunque en los dos modelos se asocie la concurrencia de los factores sociales, ideológicos, individuales y contextuales del agresor.

Conclusiones

  • La existencia de población adulta mayor como agresores sexuales del delito de violación, emplaza la necesidad del desarrollo de acciones educativas dirigidas a este grupo poblacional, así como el vacío de investigación en esta materia.
  • Los hallazgos, contribuyen al desarrollo de políticas públicas como respuesta a la atención especializada en el espectro de este tipo de violencia, así como también en la incorporación de medidas de prevención de delitos desde la educación social y en la identificación temprana de potenciales víctimas y agresores.

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Mujeres, discapacidad y violencia

Mujeres, discapacidad y violencia

En Perú, 1 millón 575 mil 402 personas presentan alguna discapacidad de las cuales 754 671 son hombres y 820 731 son mujeres, lo que significa que el 52 % de las personas con discapacidad son mujeres (ENEDIS, INEI, 2012).
Si bien es cierto, hay avances con relación a los derechos de las personas con discapacidad, la brecha sigue siendo amplia y muestra desigualdades en el acceso a los recursos y a la participación activa de las mujeres y los hombres en la sociedad que presentan esta condición.

La discapacidad no es un problema individual, es un fenómeno social, que se agrava debido a una cultura de discriminación, a la falta de políticas y de recursos, que no facilitan la participación e inclusión en el desarrollo del país de las personas que  presentan  discapacidad.

En el caso particular de las mujeres con discapacidad, destaca la falta de oportunidades laborales y condiciones educativas inclusivas.

La reclusión en las actividades domésticas afecta tanto a las mujeres con algún tipo de discapacidad, como a las que tienen familiares en dicha condición, debido a que la totalidad de las labores de cuidado recaen sobre ellas.  De esta manera, se afianzan  los roles de género impuestos a las mujeres, que además se ejercen en condiciones de subordinación y precariedad.

Mujeres, discapacidad y educación

La educación es un componente clave para el desarrollo cuyo acceso está condicionado por las oportunidades disponibles.  Las personas con discapacidad la tienen difícil en ese aspecto;  pues el grueso de ellas se concentran entre las que han alcanzado la educación primaria (ENEDIS, 2012). Se suma a esto, las brechas de género, puesto que del total de personas con discapacidad el 29 % de mujeres nunca fueron a la escuela frente al 15 % de hombres. Como se puede ver en el cuadro adjunto, la brecha de acceso a la educación se acorta en el nivel inicial y primaria, sin embargo, se extiende en el nivel secundaria, donde solo el 19 % de las mujeres con algún tipo de discapacidad acceden al colegio frente al 26% de hombres.

Personas con discapacidad según  sexo y nivel educativo alcanzado a nivel nacional

Fuente: Encuesta Especializada en Discapacidad. INEI, 2012./ Elaboración: Observatorio Nacional de la violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar

Estas cifras son más preocupantes en el área rural, donde el 57 % de las mujeres no cuenta con ningún nivel educativo y solo el 33 % de mujeres que viven en el medio rural estudió la primaria

Personas con discapacidad  en el medio rural según sexo y nivel educativo alcanzado a nivel nacional

Fuente: Encuesta Especializada en Discapacidad. INEI, 2012./ Elaboración: Observatorio Nacional de la violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar

Mujeres, discapacidad y empleo

Los bajos niveles de educación de las personas con discapacidad que nos muestra la ENEDIS (2012) constituyen  un importante factor que le impide el acceso a un empleo. Según la citada encuesta,  de 1 millón 575 mil 402 personas que presentan alguna discapacidad,  el 76.8 % están fuera del mercado de trabajo y únicamente el 21.7% pertenece a la  población económicamente activa.

Fuente: Encuesta Especializada en Discapacidad. INEI, 2012.

Este  mismo informe, evidencia también una brecha por género en el acceso al empleo, al mostrar un mayor porcentaje de varones (26,1%) que de mujeres (12,8%) formar parte de la población que contaba con un empleo. Así también, es de destacar, que el 83.7% de las mujer forma parte de la población no económicamente activa, es decir, que no tiene empleo  o que ya no lo busca.

Se considera, por lo tanto, que toda política orientada a promover oportunidades de empleo a esta población debe estar  en estrecha relación con el cierre de brecha educativa y la de género.

Las cifras sobre el nivel educativo de las mujeres con algún tipo de discapacidad no hacen sino evidenciar la urgencia de mejorar su calificación laboral para favorecer su inclusión en el mercado de trabajo.  En este sentido, es necesario promover políticas públicas con un enfoque de género que favorezcan el acceso a la educación y empleo.

Mujeres, discapacidad y violencia

Los datos presentados en educación y en empleo muestran un tipo de violencia encubierta que afecta a las mujeres con discapacidad y que no termina de develarse. Sin embargo, hay una violencia evidente que se viene registrando en los Centros Emergencia Mujer.
Entre enero y marzo del presente año, en el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual (PNCVFS) registró 29 287 casos de violencia psicológica, física, sexual y económica atendidos a nivel nacional, de los cuales 409 corresponden a personas con algún tipo de discapacidad, de las que el 71 % fueron mujeres y el 29 % fueron hombres.

Personas con discapacidad atendidas en los CEM que han sufrido violencia según sexo a nivel nacional, 2018

Fuente: Registro de casos de los CEM del  Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual -MIMP, (Enero-Marzo 2018.)

La mayor parte de las mujeres con discapacidad que han sufrido violencia tienen entre 18 y 59 años, mientras que en el caso de los hombres la mayor parte son adultos mayores de 60 a más años.

Personas con discapacidad atendidas en los CEM que han sufrido violencia según  grupos de edad  a nivel nacional, 2018

Fuente: Registro de casos de los CEM del  Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual -MIMP, (Enero-Marzo 2018.)

Así mismo, desde el 2015 hasta marzo de 2018 en los CEM atendieron 785 casos de tentativa de feminicidio a nivel nacional, de los cuales 11 corresponden a mujeres con discapacidad.

Cabe señalar que  ejercer violencia  contra una persona con discapacidad es un agravante para el sistema jurídico peruano que conllevaría a una pena de 8 años por delitos graves hasta a 15 años de prisión.

 

La discapacidad no es un  problema social, sino las condiciones que la hacen intolerable. Con políticas inclusivas y de protección podemos tener una sociedad inclusiva para todas las personas.

En el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, se trabaja para dar visibilidad a este problema en el Consejo Nacional para la Integración de las Personas con Discapacidad (CONADIS) y en las regiones en coordinación con las Oficinas Municipal de Atención a la Persona con Discapacidad (OMAPED).

 

Quemaduras y delitos de odio contra las mujeres

Quemaduras y delitos de odio contra las mujeres

Entre las modalidades de violencia a las mujeres vamos a destacar en esta nota las quemaduras que realizan los hombres  hacia las mujeres en un contexto de violencia de género. Esta modalidad merece un análisis especial, por su capacidad potencial de destrucción de los cuerpos y el impacto simbólico que produce en la sociedad. El fuego, al ser un agente de alta combustión, ocasiona lesiones graves y puede producir la muerte a la víctima o dejarla discapacitada.

La legislación

La legislación peruana, en el art. 108° del Código Penal, menciona el ataque con fuego como un agravante al homicidio calificado, siempre y cuando ponga en peligro la vida y la salud de otras personas, y lo castiga con una pena privativa de la libertad no menor de quince años. Sin embargo, el Código Penal comentado menciona que el uso del fuego confiere una modalidad de asesinato que está asociado a la crueldad, entendida como la circunstancia en las que se provoca dolor y sufrimiento a la víctima de manera innecesaria, demostrando ensañamiento.

El hombre que usa el fuego como medio para agredir a una mujer, tiene además el objetivo de destruir su cuerpo, provocarle una discapacidad física, una discapacidad social y lesiones psicológicas de gran impacto que en muchos casos no tienen recuperación, en caso que sobreviva al ataque. Por ello, estas acciones deberían tipificarse como feminicidio o como tentativa de feminicidio.

Impacto

Aún no se cuenta con bibliografía especializada que aborde la violencia de género asociada a las lesiones provocadas por fuego y el impacto que tiene en la vida de las mujeres, pero no es difícil concluir que este tipo de agresión deja serias consecuencias en la salud física y en la salud mental de las mujeres como cambios en la personalidad que perduran en el tiempo después de una experiencia catastrófica como el haber sido víctima de quemaduras.

Según el CIE-10, código F62.0, codificación internacional que se da a los trastornos mentales, la situación extrema vivida por la víctima, duraría al menos dos años. La magnitud de los daños es equiparable a los efectos que produce la tortura, un desastre, la cautividad y otras experiencias vitales límite[1].

Causas

Este tipo de violencia contra las mujeres, ejercida por los hombres es producto del fracaso en los intentos de someterlas, controlarlas y castigarlas porque desobedecen el mandato masculino. Demuestran una conducta misógina, que se evidencia en la necesidad de exhibir públicamente los métodos correctivos de destrucción de los cuerpos de las mujeres.

Este es un mensaje a la población sobre la posición de la mujer en la sociedad como un objeto de propiedad del que se puede prescindir, reducir, discapacitar y en definitiva, destruir con el fuego el cuerpo negado.

Datos

Las estadísticas presentadas por el PNCVFS-MIMP a través de los Centros Emergencia Mujer entre enero de 2009 y marzo de 2018 registran 24 casos de mujeres que fueron asesinadas con fuego, y 39 mujeres que han sobrevivido a este tipo de agresión.

Feminicidio quemadura

En ambos casos, la mayoría de los agresores mantenían un vínculo relacional íntimo con la víctima, vale decir que eran esposos, ex esposos, pareja, ex pareja, novio, ex novio, amante o ex amante de la víctima, y en menor medida los agresores eran de su entorno familiar, aunque recientemente se presentó el caso de una joven quemada por un acosador.

Marcando distancias

Lo cierto es que si los hombres emiten un mensaje de exhibición pública ejemplificadora para controlar a las mujeres, estas por su parte, a través de las movilizaciones están comunicando un mensaje de no tolerancia a la violencia.

Sin duda la violencia contra las mujeres no tiene impacto sólo en las mujeres vulneradas cuyos cuerpos fueron quemados y marcados por el fuego, tiene también un alto costo social, sanitario y económico para la sociedad, que nos reta a avanzar en investigación especializada y en acciones concretas desde la política pública, para sancionar y generar cambios.

ni una menos

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[1] El trastorno se caracteriza por una actitud hostil y desconfiada hacia el mundo, aislamiento social, sentimientos de vacío o de desesperanza, y una sensación crónica de “estar al borde”, como si se estuviera constantemente amenazado y enajenado. Este tipo de cambio de la personalidad puede ser precedido por un trastorno de estrés postraumático CIE-10 Сódigo F62.0 para Cambio perdurable de la personalidad después de una experiencia catastrófica

Manifestaciones de crueldad en la violencia contra las mujeres

Manifestaciones de crueldad en la violencia contra las mujeres

En el Perú, la violencia contra las mujeres y sus manifestaciones va en aumento en crueldad. El último ejemplo es el caso de Eyvi Ágreda, una joven de 22 años, a quien el 25 de abril el hombre que la acosaba le prendió fuego dentro de un bus de transporte público.  Días antes,  Francesca Diaz  era asesinada  de forma cruel por su expareja al negarse a retomar la relación. Entre enero a marzo 2018 el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual atendió 32 casos de feminicidio y 82 de tentativa. Estas cifras que revelan la violencia extrema hacia las mujeres van en aumento.

1. ¿Cuál es la magnitud de la violencia física a las mujeres?

De acuerdo a la ENDES (2016) del INEI, la presencia de la violencia física y sexual en el transcurso de la vida conyugal de las mujeres alguna vez unidas ha ido decreciendo levemente. Para el periodo 2016, se tiene que de cada 10 mujeres alguna vez unidas de 15 a 49 años, 3 han sido víctima de violencia física o sexual a manos de su pareja (31.7%) mientras que en el 2012 fue de 36.4 %.

En el caso de la violencia física, se da con mayor frecuencia los empujones, sacudidas o tiradas de objetos (27,5%), seguido de las bofetadas o retorcidas de brazo (18,2%), golpes con puño o algo que pueda dañar (15,3%), entre otros; no obstante, también se presentan formas graves de violencia que conviene destacar a continuación.

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En el año 2016, según esta encuesta,  el 2.7% de mujeres entrevistadas, refirió que su pareja trató de estrangularla o quemarla mientras que el 1.4%, fue atacada con cuchillo,  pistola u otra arma.

2. ¿Está disminuyendo la violencia física hacia las mujeres?

Si bien ha disminuido la violencia física, ha aumentado la violencia feminicida. El Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual para el año 2017 ha registrado 368 casos de esta modalidad de violencia, de las cuales 121 tienen características de feminicidio y 247 de tentativa. Esta misma cifra para el año 2009 fue de 203, lo que denota un importante incremento de casi el 55%.

Casos Feminicidio

Fuente: Registro de feminicidio y tentativas del Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual del MIMP

3. Cifras de la violencia actual

Según el INEI, la violencia física infligida por la pareja en los últimos 12 meses correspondiente  al año 2016 fue de 10.2 % mientras que en el 2009 fue de 13.5 %. En ella muestra que los departamentos que presentan mayor prevalencia de violencia física por parte de su pareja o esposo en ese año fueron Madre de Dios (17.1%), Apurímac (17.0%), Puno (15.8%) y Cusco (15.7%), siendo estos departamentos vecinos.

Otro grupo con prevalencia por encima del promedio son Junín (14.6%), San Martín (12.6%), Arequipa (12.6%), Ayacucho (12.5%) y Huancavelica (11.8%), todos también comparten frontera departamental a excepción de San Martín que se encuentra al Nororiente del país.

La prevalencia anual de la violencia por parte de la pareja es un 50% mayor en mujeres trabajadoras en comparación con las que no trabajan, es decir, por cada dos mujeres que no trabajan y sufren violencia, tres mujeres trabajadoras y emprendedoras sufren algún tipo de violencia. Esta diferencia también se da se trata de la violencia física y sexual.

La violencia contra las mujeres, donde la mayoría de las agresiones realizadas por las parejas o ex parejas, plantea la necesidad de prever una serie de estándares mínimos de prevención y apoyo a las víctimas, y asegurar la eficiencia de las medidas que se implementan.

DATOS PNP

Estadísticas de la Policía Nacional del Perú

Presentación

La Policía Nacional del Perú (PNP) del Ministerio del Interior (MININTER), a través de la Dirección de Tecnología de la Información y Comunicaciones (DIRTIC PNP) genera información estadística reportada por las diferentes Direcciones administrativas, especializadas, territoriales, frentes y órganos de apoyo que nos permite conocer específicamente sobre la demanda de atención de las personas afectadas que realizaron denuncias por violencia familiar, trata de personas y feminicidio en las comisarías, a nivel nacional.

1. Magnitud de las denuncias por violencia familiar

1.1 Denuncias de violencia familiar, según años

Entre el 2009 y el 2017, se atendieron hasta 1,176,176 denuncias por violencia familiar, cuyo pico más elevado se observa el 2017. Así mismo, en el gráfico estadístico se puede identificar un incremento de las denuncias excepto en el año 2010, donde se observa un leve descenso.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

1.2 Denuncias de violencia familiar, según tipo de violencia

Entre el año 2009 y 2017 la data estadística evidencia mayor presencia de denuncias por violencia física (49%) que destaca sobre los otros tipos de violencia, con una tendencia a incrementarse a lo largo de los años.

Denuncias  registradas en la PNP por  violencia familiar  acumuladas en el periodos 2009-2017, según tipo de violencia

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

Por otro lado, se observa que la violencia psicológica se ha intensificado entre los años 2016-2017. El registro de denuncias de violencia sexual se incorporó en el año 2010 y ha sufrido leves oscilaciones, según se observa en el gráfico. Las denuncias por “otros” tipos de violencia refieren aquellos casos que no se encuentran en las modalidades antes mencionadas.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

Las barras del siguiente gráfico comparan las denuncias de violencia familiar realizadas en las regiones a nivel nacional según tipo de violencia del año 2009 al año 2017, en el que se visualiza la prevalencia de la violencia física y la disminución de la brecha entre violencia física y psicológica. Esto no ocurre en los totales de cada región, los cuales muestran sus propias particularidades.

En caso requiera revisar estos resultados para una sola región o departamento, puede seleccionar el cuadro de filtro que está ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

1.3 Denuncias de violencia familiar, según región y año de ocurrencia

A continuación, se presenta un mapa interactivo con el número total de denuncias por violencia familiar atendidas por la Policía Nacional del Perú (PNP) según regiones o departamentos.

Le invitamos a que ubique el mouse en la región o departamento de su interés para conocer el número total de denuncias entre los años 2009 a 2017.

Si desea ver las denuncias de un año específico, puede seleccionar una opción en el recuadro del filtro ubicado en el margen superior derecho del mapa e inmediatamente se visualizarán los datos del año seleccionado.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

En la siguiente tabla puede visualizar  la posición que tiene cada región en base al total de denuncias acumuladas.   Los primeros lugares corresponden a  las regiones de Lima, Arequipa y Cusco, y la menor cantidad de denuncias ha sido registradas en la región Pasco (que es la que menos denuncias registra  desde el 2011.)

Ranking por regiones según número de denuncias  registradas en la PNP por violencia familiar, acumuladas en el periodo 2009-2017

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

 2. Perfil de la víctima de violencia familiar

2.1 Denuncias de violencia familiar por región, según sexo de la víctima

La mayor cantidad de denuncias de violencia familiar registradas entre el 2009 y el 2017 en las dependencias de la Policía Nacional del Perú fueron realizadas por mujeres (89%). Así mismo se observa que en 08 años las denuncias se han visto duplicadas en número, con un incremento destacable entre el año 2016 y el año 2017. Por otro lado, si bien las denuncias de hombres también se han duplicado en número, no equiparan los niveles de denuncias  por violencia a las mujeres.

Denuncias  registradas en la PNP por  violencia familiar  acumuladas en el periodos 2009-2017, según sexo

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

En caso requiera revisar estos resultados para una sola región o departamento, puede seleccionar el cuadro de filtro que está ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

2.2 . Denuncias de violencia familiar por región, según grupo de edad de la víctima

La data estadística evidencia que el grupo de edad entre 18 y 50 años concentra el  83%  de las denuncian por hechos de violencia familiar, seguido por el grupo de  personas  mayores de 51 a más  con el 10%, mientras que los menores de 18 años tienen el 7%  en los totales nacionales  acumulados de los años 2009 al 2017.

Denuncias  registradas en la PNP por  violencia familiar  acumuladas en el periodos 2009-2017 según grupo de edad

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

Se destaca que las denuncias por violencia familiar en niños, niñas y adolescentes no ha incrementado significativamente a través de los años, como si se aprecia en los otros grupos etareos.

En caso requiera revisar estos resultados para una sola región o departamento, puede seleccionar el cuadro de filtro que está ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

2.3. Denuncias de violencia familiar por región, según grupo de edad y sexo de la víctima

El gráfico comparativo presenta las denuncias realizadas por violencia familiar en las comisarías a nivel nacional entre el 2009 y el 2017, desagregadas por grupos de edad y por el sexo de la víctima.

Respecto a los totales generales podemos señalar que el mayor número de denuncias han sido realizados por mujeres del grupo de edad de 18 a 50 años, seguido por el grupo de adultas y adultas mayores de 51 años a más, y en menor número los grupos de edad que corresponden a niños, niñas y adolescentes, destacándose en este rango una mayor prevalencia de denuncias en el grupo de adolescentes.

Le invitamos a revisar el detalle por años y por región, seleccionando el cuadro de filtro correspondiente que se encuentra ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

2.4. Denuncias de violencia familiar por región, según ocupación de la víctima

Tal y como se señala en el gráfico, la mayor cantidad de víctimas que interpusieron una denuncia en las dependencias policiales por violencia familiar tienen como ocupación su casa, seguido de comerciantes y técnico o profesional de mando medio, y un menor número de denunciantes se dedican a labores informales, son estudiantes o profesionales.

En caso requiera revisar estos resultados para una sola región o departamento, puede seleccionar el cuadro de filtro que está ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

3. Perfil del agresor de violencia familiar

3.1 Denuncias de violencia familiar por región, según estado del agresor

En el registro de denuncias de las dependencias policiales desagrega la condición anímica del victimario al momento de la agresión.

Denuncias  registradas en la PNP por  violencia familiar  acumuladas en el periodos 2009-2017 según estado de la persona agresora

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

Así tenemos que, del total de personas agresoras, el 61%  se encontraba en estado ecuánime durante la ocurrencia de los hechos, seguido del grupo que al momento de la agresión se encontraba en estado de ebriedad(27%). En menor porcentaje  se indica que el agresor se encontraba enfermo o alterado (5%) y bajo efectos de las drogas (1%).

Le invitamos a revisar el detalle por años y por región, seleccionando el cuadro de filtro correspondiente que se encuentra ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

3.2 Denuncias de violencia familiar por región, según ocupación del agresor

En cuanto a la ocupación del agresor podemos observar tal y como indica el gráfico que, la mayor parte de agresores son comerciantes, técnicos de mando medio e informales. Por otro lado, en menor medida se presentan los casos de agresores que son estudiantes, informales, profesionales o que pertenecen a las fuerzas armadas y a las fuerzas policiales.

En caso requiera revisar estos resultados para una sola región o departamento, puede seleccionarla en el cuadro de filtro que está ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

3.3 Denuncias de violencia familiar por región, según vínculo con el agresor

En cuanto al vínculo relacional o de parentesco de la víctima con el agresor, podemos apreciar que el esposo se configura como el principal agresor en la mayor parte de los casos denunciados por violencia familiar, seguido de los casos en los que el conviviente y el ex conviviente son los principales victimarios; mientras que el abuelo, el padrastro y otros familiares se presentan en menor medida como responsables de la agresión que dan lugar a la denuncia.

Al igual que en los gráficos anteriores, se observa una tendencia en el incremento de las denuncias, a lo largo de los años.

Si desea revisar estos resultados para una sola región o departamento, puede seleccionarla en el cuadro de filtro que está ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

4. Otras características de las denuncias de violencia familiar.

4.1 Denuncias de violencia familiar por región, según frecuencia de la agresión

En cuanto a la frecuencia de la agresión identificadas en las denuncias registradas por las dependencias policiales a nivel nacional entre el 2011 al 2017, se observa un alto número de personas que han sido denunciadas por primera vez por violencia familiar frente a casi la mitad de reincidentes que se han visto registrados en la comisaría por “segunda vez” que ocasionan el hecho. Llama especial atención que el total de denunciados por “tercera a más veces” en 06 años casi se cuadruplicado en número, lo que nos indica que hay un gran número de agresores que no se ven amenazados por las denuncias.

Le invitamos a revisar el detalle por región, seleccionando el cuadro de filtro correspondiente que se encuentra ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

4.2  Denuncias de violencia familiar por región, según lugar donde ocurrió el hecho

A partir del 2011 se incorpora el lugar donde se perpetró el hecho de violencia familiar en las publicaciones de las estadísticas de la Policía Nacional del Perú (PNP).

En el gráfico adjunto, se observa que la mayor cantidad de denuncias realizadas por violencia familiar se consumaron en el ámbito privado, apreciándose un importante incremento entre los años 2016 a 2017, lo que nos indica que el domicilio se perfila como el espacio de mayor vulnerabilidad para la víctima. La calle y el entorno laboral son otros espacios donde ocurren los hechos de violencia familiar.

Si desea ver las denuncias de una región específica, puede seleccionar en el recuadro del filtro ubicado en el margen derecho del gráfico, e inmediatamente se visualizarán los datos de la región seleccionada.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

4.3  Denuncias de violencia familiar por región, según motivo asignado por la Policía Nacional del Perú (PNP)

Entre los motivos asignados por la Policía Nacional del Perú (PNP) para registrar las denuncias de violencia familiar, se identifica que los problemas conyugales encabezan la mayor cantidad de casos, seguido de los problemas familiares y de los problemas por incompatibilidad de caracteres. El menor número de casos presenta los problemas económicos, de drogadicción del agresor y problemas sexuales como las principales causas de las denuncias.

Le invitamos a revisar el detalle por años y por Región, seleccionando el cuadro de filtro correspondiente que se encuentra ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

4.4 Denuncias de violencia familiar por región, según derivaciones realizadas a otras dependencias e instituciones

El siguiente gráfico nos muestra que la mayor parte de denuncias realizadas por violencia familiar ante las dependencias policiales a nivel nacional entre el 2009 y el 2017 fueron derivadas en su mayor parte al juzgado y seguidamente a la fiscalía, y en menor número a otras autoridades o a comisarías de la mujer.

Llama la atención un importante número de casos que no han sido derivados y están pendientes de investigación, así como un gran número de casos que han desistido de la denuncia, lo que evidencia la probabilidad y riesgo de ocurrencia de la violencia.

Si desea revisar estos resultados para una sola región o departamento, puede seleccionarla en el cuadro de filtro que está ubicado en el margen derecho del gráfico.

  • Fuente: Regiones Policiales, Frentes Policiales Policía Nacional del Perú 
  • Fecha de actualización : 18/Mayo/2018
  • Elaborado: Observatorio Nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar

5. Notas metodológicas

Los datos presentados han sido proporcionados por la  División de Estadística de la Dirección de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (DIRTIC) de la PNP, en base a registros administrativos de las denuncias presentadas a nivel nacional  correspondientes al periodo comprendido entre el 2009 al 2017; los que a su vez han sido producidos por los  Frentes Policiales,  que  son órganos desconcentrados que se crean de manera excepcional y temporal, en el mismo nivel organizacional y funcional que una Región Policial establecida según la Ley y Reglamento de la PNP. (Ver: https://www.pnp.gob.pe/regiones_direccionesp.html), así como por las direcciones territoriales y  regiones policiales de la PNP

6.  Referencia

También puede visitar la sección de estadísticas de la PNP en donde podrá encontrar  información  vinculada al tema.

https://www.policia.gob.pe/anuario_estadistico/anuario_policial.html

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