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Principales agresores sexuales a niñas, niños y adolescentes

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Principales agresores sexuales a niñas, niños y adolescentes: un análisis de casos atendidos en los Centros Emergencia Mujer

Los resultados del análisis de 9 815 casos registrados por los Centros Emergencia Mujer, fueron presentados en el foro Violencia sexual a niñas, niños y adolescentes menores de 14 años, en el que participaron representantes de instituciones públicas y privadas involucrados en la atención y prevención de la violencia a la niñez y adolescencia.

¿Cuál son las evidencias sobre el vínculo relacional en la violencia sexual a niñas, niños y adolescentes?

Según los datos de los CEM, el vínculo relacional en el que se presentan más casos de violencia sexual a niñas, niños y adolescentes, es el familiar con 51%, es decir, 4 981 menores de 14 años fueron atendidos por casos de violencia sexual, cometida presuntamente por un integrante de la familia.

Entre los agresores se encuentran el tío (25,3%) seguido del padrastro (23,5%) el padre (19,9%) los primos (12,9%) los hermanos y abuelos (4,6%). Las víctimas son principalmente mujeres (88%) y 12% varones. Las víctimas que declararon estar embarazadas al momento de ser atendidas en los centros emergencia mujer fue 2.1%, a consecuencia de la violación por parte de su padrastro (34%) y por otro familiar (20%).

La frecuencia con la que se realizaron actos de violencia sexual por parte del integrante del grupo familiar es frecuente (59,4%) por primera vez 40,6% y de manera intermitente 47,9%.

La frecuencia con la que se realizaron actos de violencia sexual por parte del integrante del grupo familiar es frecuente (59,4%) por primera vez 40,6% y de manera intermitente 47,9%.

De acuerdo a situación de la víctima, se encontró que 0.9% presentaba discapacidad y el abuso provenía de la madre o el padre (32%) del padrastro o la madrastra (28%) el tío o el primo (13%). Según el nivel educativo 56% de adolescentes que sufrieron violencia sexual tenía primaria incompleta (24%) y 13% secundaria incompleta.

El riesgo de continuidad de este tipo de violencia en personas agresoras con vinculo relacional familiar es de 60.5 %, la cual presenta una mayor propensión a tocamientos a mujeres (60,6%) y violación sexual 36,2%. Las condiciones de la víctima para que el hecho se repita es la vulnerabilidad (67,7%) el acceso a la víctima (38,4%), el síndrome de indefensión (18,8%), vivienda insegura (material precario) 16,4%.

Casos de niñas y adolescentes mujeres menores de 14 años atendidos/as en los Centros Emergencia Mujer (años 2017-2018) por violencia sexual por parte de un integrante del grupo familiar, factores de riesgo de continuidad

En la niña, niño y adolescente En la presunta persona agresora
Vulnerabilidad (67,7%) Acceso a la víctima (38,4%)
Síndrome de indefensión (18,8%) Abuso en el consumo de alcohol (10,6%)
Vivienda insegura (material precario) (16,4%) Padre negligente (9,5%)
Problemas de comportamiento (11,6%) Pega a los hijos/as (8,8%)

 

De acuerdo a situación de la víctima, se encontró que 0.9% presentaba discapacidad y el abuso provenía de la madre o el padre (32%) del padrastro o la madrastra (28%) el tío o el primo (13%). Según el nivel educativo 56% de adolescentes que sufrieron violencia sexual tenía primaria incompleta (24%) y 13% secundaria incompleta.

El riesgo de continuidad de este tipo de violencia en personas agresoras con vinculo relacional familiar es de 60.5 %, la cual presenta una mayor propensión a tocamientos a mujeres (60,6%) y violación sexual 36,2%. Las condiciones de la víctima para que el hecho se repita es la vulnerabilidad (67,7%) el acceso a la víctima (38,4%), el síndrome de indefensión (18,8%), vivienda insegura (material precario) 16,4%.

Otro vínculo relacional importante en la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes son personas que no tienen vinculo relacional familiar, ni de pareja. En este grupo están los vecinos (34,97%) otro 27,2%, desconocido 21,71%. En este caso el riesgo de continuidad de la violencia es de 66,7%. Entre los factores de riesgo de que siga ocurriendo el hecho, está la vulnerabilidad de la víctima y el acceso que pueda tener la presunta persona agresora.

El análisis encontró que la violencia en el vínculo relacional de pareja proviene del enamorado (78,9%) y del ex enamorado 20,0%. Se realizó por primera vez 51%, de manera recurrente 49% y de manera intermitente 42%.

Se ha identificado además que, en términos generales, el 62% de victimarios son mayores de 30 años, y sorprende que un 6 % tienen edades inferiores a 14 años.

¿Cuáles son las conclusiones de este análisis?

  • Del análisis realizado por el Observatorio, se puede concluir que la violencia sexual se presenta en toda etapa de la vida de una persona, desde menores de dos años hasta la adolescencia.
  • El mayor número de casos de violencia se presenta en la adolescencia, en que las víctimas son mayormente mujeres. Hay evidencias de violencia sexual por parte de la pareja adolescente.
  • Las presuntas personas agresoras son principalmente varones, aunque también hay mujeres en calidad de familiares y no familiares.
  • Los tipos de violencia de acuerdo a la magnitud en que se presenta es la violencia sexual intrafamiliar, violencia sexual por terceros, violencia sexual por parte de la pareja.
  • La vulnerabilidad de la víctima y la facilidad del acceso a ella, es uno de los principales factores de riesgo.
  • Se encontró mayor probabilidad de continuidad en el grupo de presuntas personas agresores adolescentes de 12 a 14 años.

¿Qué reflexiones nos motivan los resultados del análisis?

La información socializada por el Observatorio, generó reflexiones y motivo propuesta para incidir en la mejora de las políticas públicas contra la violencia a la niñez y adolescencia, las cuales están dirigidas a prevenir la violencia en este grupo de edad.

  • Incidir en el trabajo con presuntas personas agresoras, especialmente si son adolescentes.
  • Brindar orientaciones para la estandarización de registros administrativos para los casos de violencia hacia niños, niñas y adolescentes.
  • Generar un registro interoperable que evidencie toda la ruta de atención.
  • Promover una investigación sobre embarazo en niñas y adolescentes.
  • Reforzar el trabajo en prevención en las escuelas.
  • Involucrar a los medios de comunicación para que contribuyan con la prevención.

  • Elaborado por: Susana Zapata / Kaarina Valer

2 Comments

  1. Hola, me interesa recibir información sobre los cursos y talleres que se realizan.
    gracias.

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