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Las mujeres de 33 y 59 años sufren más violencia en zonas rurales

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El análisis de casos de violencia a mujeres que viven en ámbitos rurales, realizado por el Observatorio Nacional, mostró que son las mujeres entre los 33 y 59 años, las que sufren más violencia. La información se presentó en el Foro Violencia hacia las mujeres en el ámbito rural. Análisis interseccional de casos atendidos en los Centros Emergencia Mujer.

La población del análisis

De un total de 229 014 casos de violencia atendidos en los Centros Emergencia Mujer (CEM) en los años 2017–2018, se analizaron 25 mil 195 casos nuevos de mujeres atendidas en los CEM, derivados por la Estrategia Rural, debido a que la víctima salió de su comunidad para proteger su vida y la de su familia.

¿Qué buscamos con el análisis sobre la violencia a mujeres en ámbitos rurales?

Como mecanismo del Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, el Observatorio, busca contribuir a la generación de evidencias sobre las diferentes modalidades de violencia que afectan a las mujeres en los distintos espacios en los que se desarrollan.

Con este análisis, queremos visibilizar la situación de violencia que viven las mujeres en el ámbito rural, con el fin de generar espacios de diálogo y discusión que permitan aportar en la mejora de las políticas públicas para prevenir y atender este tipo de violencia.

¿A qué llamamos área rural?

Para efectos del análisis, se ha tomado en cuenta la definición del INEI, que considera área rural o centro poblado rural, al espacio geográfico que no tiene más de 100 viviendas agrupadas contiguamente, ni es capital de distrito, o que, teniendo más de 100 viviendas se encuentran dispersas o diseminadas sin formar bloques o núcleos.

La violencia hacia las mujeres de zonas rurales

Cuando hablamos de violencia hacia las mujeres en zonas rurales, además de las características de las zonas geográficas en la que habitan, nos referimos también a un conjunto de situaciones de vulnerabilidad que enfrentan las mujeres, a lo que se suma su procedencia: indígena, andino y amazónico, mestizas y afroperuanas (Sanca 2018).

El Censo Nacional de 2017, señala que en el Perú existen 14 mil 931 127 mujeres, lo que equivale al 50,82 % de la población nacional. De ellas, 2 mil  996 720 (20,07 %) residen en áreas rurales.

Los departamentos con mayor población rural femenina son: Cajamarca, Puno, Cusco, Ancash, Piura, La Libertad, Junín, Huánuco, Loreto, Ayacucho, Huancavelica y San Martin.

Una de las características que tiene relación con el ejercicio de derechos ciudadanos, es el Documento Nacional de Identidad (DNI), al respecto, en el año 2015, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) reportó que hay más de medio millón de peruanos y peruanas sin documento de identidad. El 57 % son mujeres. Asimismo, se reportó que el 8,2 % de las mujeres rurales carecen de DNI, en cambio en las zonas urbanas el 2,6% de las mujeres no cuentan con este documento (ONU-Mujeres, 2015).

Las mujeres rurales se enfrentan a otras desigualdades que caracterizan a todas las mujeres:  96,4 % trabaja en condiciones de informalidad y su trabajo es visto como “ayuda”, principalmente ayuda al cónyuge o a familiares, por la que no percibe una remuneración. Por otro lado, en el ámbito rural el ingreso promedio mensual es de S/ 424,1 (USD 125), y solo el 4,0 % de las mujeres está afiliado a algún sistema de pensión.

Las mujeres se dedican, en promedio, 29 horas a actividades remuneradas y 47 horas al trabajo doméstico no remunerado, a la semana; mientras que los hombres, dedican 15 horas más a actividades remuneradas y 26 horas menos al trabajo doméstico no remunerado (INEI, 2017).

El perfil de las mujeres víctimas de violencia en zonas rurales

Las mujeres que sufrieron más violencia en las zonas rurales analizadas, están entre los 30 y 59 años (36%), seguida del grupo de 18 a 29 años (23,9%), luego el grupo de 12 a 17 años (22,6%) y las niñas entre 0 a 11 años (15,3%).

Con relación al nivel educativo el 77,2% de mujeres víctimas  tiene un nivel educativo de inicial a secundaria incompleta. El 2,1% tienen alguna discapacidad, 49% se encontraba gestando al momento en que acudió al Centro Emergencia Mujer. El 54,8% de las mujeres víctimas de violencia se considera mestiza, quechua (21,1) nativa o indígena de la Amazonía (11,5%), aymara (2,7%).

Quien agrede a las mujeres es en primer lugar es su pareja (52,5%) en segundo lugar un familiar (26,%). El 21.5% no tiene ningún vínculo relacional con la persona agresora. La violencia son hechos continuos en la vida de las mujeres, el (67%) manifestó que es agredida de manera reincidente.

El perfil de las personas que ejercen violencia contra las mujeres en zonas rurales

Las personas que ejercen violencia contra las mujeres son hombres (93%) cuyas edades están entre los 30 a 59 años de edad, el 26,8% son jóvenes, 4% son personas adultas mayores, y el 2,3% adolescentes.  54,9%) de los agresores tienen nivel educativo es inicial y secundaría. Respecto a su ocupación el 84% tiene como ocupación campesino, agricultor, conductor, docente, albañil, pescador, comerciante, mecánico, constructor y ganadero señalados en ese orden.

Casos de violencia por región

Los departamentos de Cusco (12,1%), Junín (9,0%), Ancash (8,0%), Cajamarca (7,0%) son los que presentan más casos de violencia atendidos en los CEM.

Tipos de violencia sufrida por las mujeres

Las mujeres que fueron atendidas en los CEM, sufrieron diferentes tipos de violencia. El principal fue la psicológica (9 516), seguida de la sexual (3 176), física (929) y económica (140). Estos tipos de violencia representan el 54,62% de la violencia que sufren las mujeres.

La violencia se presenta también de manera múltiple. La física y psicológica registró 8 600 casos, la económica y psicológica 1 122 casos. Se presenta también la triple violencia, la más frecuente es la económica – psicológica – física (816 casos).

La violencia afecta a las mujeres de todas las clases sociales, de todas las religiones y de todos los grupos étnicos, y en todos los ámbitos donde vivimos. Algunos sectores son más vulnerables como son las mujeres rurales, porque encuentran  muchas trabas para salir del problema: cuentan con menos información, mayor presión, control, miedo al momento de denunciar, y difícil acceso a recursos y servicios de ayuda.

Recurso informativo:

http://www.plataformacontigo.pe/novedades/estrategia-rural-del-mimp-llega-208-comunidades-rurales-y-nativas-nivel-nacional

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