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Cómics de prevención de la trata y tráfico de adolescentes con el Programa SI Frontera

Cómics de prevención de la trata y tráfico de adolescentes con el Programa SI Frontera

En el Perú aún es escaza la información sobre la violencia a mujeres migrantes y los integrantes del grupo familiar, sin embargo, existen servicios del Estado en los que se atiende a población que migra y son víctimas de violencia. Los Centros Emergencia Mujer, registraron desde enero a octubre del 2019, 1 569 casos de personas extranjeras que han sido víctimas de violencia, el 55% no posee carné de extranjería. De este grupo, el 86.5% son mujeres, el 27.6% tiene entre 0 a 17 años, el 71.9% tiene entre 18 a 59 años, y 0.5% son personas adultas mayores; asimismo el 50% sufre o ha sufrido violencia física principalmente.

El Programa Nacional AURORA a través de sus servicios, ha atendido a personas migrantes procedentes de Venezuela en un 84%, seguida de Bolivia con un 3.2%, Colombia y Ecuador ambas con un 1.8%, entre otros países de menor frecuencia (AURORA, 2019).

En el marco de la Intervención “Fortaleciendo la prevención, mediante una estrategia nacional articulada, para la realización del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia y discriminación basada en el género en el Perú”, la Dirección General Contra la Violencia de Género del MIMP junto a GIZ, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, CARE Perú, Plan Internacional, el Banco Mundial, Quinta Ola y PROMSEX han decidido construir, de manera articulada, una estrategia comunicacional para prevenir la trata y tráfico de personas migrantes, específicamente a través de la construcción participativa de una serie de historietas (tipo cómics) desde las propias historias de adolescentes y jóvenes venezolanos/as de entre 14 y 18 años.

El equipo interinstitucional compuesto por diversos especialistas de las entidades antes mencionadas sostuvieron seis reuniones de trabajo para determinar los temas, la metodología y los contenidos de los talleres.

A partir de la participación de 15 adolescentes venezolanos/as convocados/as por las instituciones Plan International y Quinta Ola, se construyeron 4 bocetos que fueron publicados entre el 25 de agosto el 3 de setiembre del 2021 en las redes sociales MIMP.

Puede visualizar los comics aquí:




MIMP aprueba la Estrategia Nacional de Prevención de la Violencia de Género “Mujeres libres de violencia”

MIMP aprueba la Estrategia Nacional de Prevención de la Violencia de Género Mujeres libres de violencia

A fin de establecer intervenciones integrales, articuladas y efectivas para prevenir la violencia contra las mujeres en los entornos de socialización y convivencia, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) aprobó la estrategia “Mujeres libres de violencia”.

La estrategia, aprobada mediante el Decreto Supremo N° 022-2021-MIMP, es una herramienta de gestión pública para que los distintos sectores y niveles de gobierno articulen sus proyectos, programas y políticas para garantizar que las mujeres puedan ejercer sus derechos libres de violencia en el ámbito público o privado.

Teresa Hernández, directora general de la Dirección General Contra la Violencia de Género del Mimp explicó que para erradicar la violencia de género contra las mujeres en el Perú es necesario incrementar las intervenciones de prevención, priorizando la primaria. “Es decir, aquellas que se centran en modificar las creencias que justifican o toleran la violencia contra las mujeres, para, de ese modo, promover relaciones igualitarias y el respeto a sus derechos humanos”.

“Esta apuesta demanda un trabajo articulado entre todos los niveles de gobierno, el sector privado, la academia y la sociedad civil; es un trabajo que se articula en esta Estrategia Nacional. En el Bicentenario de nuestro país, juntos y juntas podemos prevenir la violencia contra las mujeres”, refirió.

Además, es una poderosa herramienta de gestión pública para que los distintos sectores y niveles de gobierno, según sus roles y responsabilidades, articulen sus proyectos, programas y políticas de prevención primaria para la igualdad de las mujeres y la erradicación de la violencia, abordando todas las causas y los factores derivados de la discriminación estructural contra las mujeres y otros factores que aumentan su ocurrencia, frecuencia y severidad.

En el documento se prioriza la prevención de la violencia en entornos: comunitario, educativo, laboral y sindical, legal, medios de comunicación. Y temáticas específicas vinculadas con la igualdad de género. (autonomía, crianza positiva, cultura de igualdad, educación sexual e integral, factores de riesgo, habilidades socioeconómicas, salud sexual y reproductiva, y masculinidades igualitarias).

Solo entre enero y junio del 2021, los Centros Emergencia Mujer (CEM) atendieron 68 696 casos de violencia de género contra las mujeres. Por su parte, la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2020 reporta que el 54,8% de mujeres fueron víctimas de violencia ejercida por el esposo o compañero. Entre las formas de violencia, destaca un 50,1% de violencia psicológica y/o verbal, un 27,1% de violencia física y un 6% de violencia sexual.

Estrategia Nacional de Prevención de la Violencia de Género “Mujeres libres de violencia”
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PRENSA MIMP




Arequipa: presentan la plataforma web del Observatorio Regional de la Violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar

Arequipa - presentan la plataforma web del Observatorio Regional de la Violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar_v2

En ceremonia de juramentación de los nuevos integrantes de la Instancia de Concertación Regional, el Gobierno Regional de Arequipa, hizo el lanzamiento de la plataforma web del Observatorio Regional de la Violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar.

La presentación estuvo a cargo de Lizbeth Philco Paco, Gerenta de Desarrollo Social, quien precisó que el Gobierno Regional está impulsando acciones que permitan avanzar en la erradicación de la violencia que se ha incrementado en Arequipa. Y, es en este contexto, que se formaliza la creación del Observatorio Regional (Ordenanza Regional N° 440-AREQUIPA), el cual permite encaminar políticas donde el uso de la tecnología es importante, porque coadyuva a la focalización de las intervenciones de lucha contra la violencia hacia las mujeres, teniendo en cuenta las zonas con mayores casos de violencia, entre otros indicadores pertinentes.

Al cierre de la ceremonia el Gobernador Regional, Elmer Cáceres Llica, pidió que cada sector integrante del Observatorio brinde información oportunamente para contar con la estadística y datos certeros sobre la violencia en la región, y agregó que, se trata de un trabajo articulado con el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y los demás sectores vinculados en la temática, donde la Instancias de Concertación Regional, y la secretaria técnica liderada por la Gerencia Regional de Desarrollo Social, realizan una labor importante.

Los Observatorios Regionales son mecanismos de coordinación y articulación que brinda información y genera conocimiento, siendo creados con el fin de recolectar, producir y sistematizar información sobre la violencia, así como efectuar seguimiento a las políticas públicas en la materia. Su creación es promovida por la Instancia de Concertación Regional. Entre 2019 y 2020 se han creado 16 Observatorios Regionales en el país.

Datos

De acuerdo con la ENDES (INEI) 2019, en el departamento de Arequipa, el 65,7% de mujeres de 15 a 49 años, han sido víctimas de violencia por parte de su pareja, 58,7% sufrió violencia psicológica, 37,9, física y 10,6%, sexual.

Entre los meses de enero a diciembre 2020, los Centros Emergencia Mujer del Programa Nacional AURORA del MIMP, atendieron 11 229 casos de violencia, 80, fueron mujeres y 19,4% hombres.

 




Violencia económica poco visible siempre presente

violencia económica

El Observatorio Nacional de la Violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar, presentó los resultados del estudio Violencia económica y patrimonial, una modalidad de violencia que pasa desapercibida en las relaciones personales y familiares, pero que afecta la vida de muchas mujeres, niños, niñas, adolescentes, personas con discapacidad y personas adultas mayores.
La violencia económica es un tipo de violencia definida por la Ley 30364, como la acción u omisión que causa menoscabo en los recursos económicos o patrimoniales de cualquier persona. Esta se presenta de diferentes maneras:

  • Perturbación de la posesión, tenencia o propiedad de los bienes de la persona afectada.
  • Pérdida, sustracción, destrucción, retención o apropiación indebida de bienes o derechos patrimoniales.
  • Limitación de los recursos económicos destinados a satisfacer necesidades.
  • Evasión del cumplimiento de las obligaciones alimentarias.
  • Limitación o control de los ingresos.
  • Percepción de un salario menor por igual tarea, dentro de un mismo lugar de trabajo.
  • Prohibir, limitar o condicionar el desarrollo profesional o laboral, restringiendo la autonomía económica.
  • Sustraer los ingresos, así como impedir o prohibir su administración.
  • Proveer en forma diminuta y fraccionada los recursos necesarios para el sustento familiar.

El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, atiende este tipo de violencia en los Centros Emergencia Mujer, fuente en la que el Observatorio Nacional sustenta la investigación, cuyos resultados presentamos a continuación, de manera breve.

Tipos violencia económica atendidos en los CEM

Según los registros de los CEM, en los años 2017 y 2018 atendieron 15 013 nuevos casos de violencia económica en todo el país. Esta cifra representa el 4,6 % del total de casos de violencia económica atendidos en los CEM. Siendo que el CEM atiende diferentes tipos de violencia, se pudo observar que este tipo de violencia está unida a otros tipos de violencia como la física, psicológica y sexual.  Es la violencia física la que más se cruza con la económica (39,5%).

Violencia Económica Patrimonial_15

Entre los tipos de violencia más atendidos, está la evasión del cumplimiento de sus obligaciones alimentarias (45%) que las afecta en todo su ciclo de vida.

Sin embargo, dentro de este grupo, las más afectadas son las personas entre los 30 a 59 años (2 776 mujeres). A este tipo de violencia le sigue la limitación de recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades y la pérdida, destrucción, apropiación y retención indebida de objetos, instrumento de trabajo, documentos de personales, bienes, valores y derechos patrimoniales.

Violencia Económica Patrimonial_16

¿Quiénes son las víctimas de violencia económica?

El 87% de casos atendidos correspondió a mujeres y (13%) a varones. Las mujeres que más sufrieron violencia económica tenían entre 30 a 59 años de edad (50,1%) seguido del grupo de edad de 0 a 17 (13%) y de 60 años (6%).

Las niñas, niños y púberes (1 220) personas cuyas edades estaban entre 0 a 11 años, sufrieron violencia por evasión de obligaciones alimentarias. Por su lado, el grupo de 12 a 17 años (658) adolescentes sufrieron también este tipo de violencia.

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Si vemos las edades de las mujeres que sufren violencia económica, se podría estar hablando de mujeres en edad de desarrollo productivo, y con relaciones de pareja. En el caso de los niños y adolescentes podría atribuirse este tipo de violencia a la negación de manutención por parte del progenitor.

¿Quiénes son las personas agresoras?

De un lado, quienes ejercen violencia contra las mujeres cuyas edades están entre los 18 a 59 años, es su pareja o ex pareja (83,2%), el conviviente (39,0%), el ex conviviente (34,6%) y el cónyuge (21,5%). Las personas adultas mayores de 60 a más también sufrieron violencia económica por parte de un familiar varón (4,5). Por otro lado, las mujeres también ejercieron violencia (5%). En este caso la mayor frecuencia de agresiones son de mujeres de 39 a 59 años, quienes ejercieron violencia contra personas de 18 a 59 años (40,5%).

Violencia Económica Patrimonial_20

Si revisamos el vínculo familiar entre la persona agresora y la víctima, concluiremos que es el padre el que ejerce violencia sobre las mujeres (47,4%) especialmente en los grupos de edad de 0 a 17 años, y la madre (6,1%).

En el caso de los hombres, el agresor es un mismo hombre (78%), cuya edad está entre 39 a 59 años, y la víctima es un hombre de 60 a más años (1,6%). La frecuencia se repite con relación a la edad de la victimaria y de la víctima en el caso de las mujeres agresoras (22%) ejercieron violencia en (59%) de personas cuyas edades estaban entre 18 a 60 años.

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¿Cuáles son las manifestaciones de violencia económica de pareja o expareja?

Se ha encontrado que, la violencia económica se expresa en la evasión del cumplimiento de las obligaciones alimentarias (33,3%), en la limitación de recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades (26,4%) y (10%). en la pérdida, destrucción, apropiación y retención indebida de objetos, instrumento de trabajo, documentos de personales, bienes, valores y derechos patrimoniales.

Los mayores agresores son los hombres (95%) cuyas edades están entre los 30 y 59 años (51,6%) y los hombres entre los 18 a 29 años (31,6%). El principal agresor es el conviviente (30,0%), los ex convivientes (34,6%) y los cónyuges (21,5%).

En el caso de los hombres, el 7,4% es violentado por su pareja (35,2%), su exconviviente (35,2%) y su conviviente (20,4%). El mayor tipo de violencia sufrida por los hombres es la pérdida, destrucción, apropiación y retención indebida de objetos, instrumento de trabajo, documentos de personales, bienes, valores y derechos patrimoniales (31,5%) y es ejercida por su pareja de 30 a 39 años.

Un dato que nos ha llamado la atención, es la asociación de la violencia económica con características de tentativa de feminicidio asociado a la violencia económica. Se ha registrado 40 casos en que 33 de estos presentaba violencia económica con violencia psicológica y física.

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Violencia económica por parte de familiares

Si revisamos el vínculo familiar entre la persona agresora y la víctima, vemos que es el padre el que ejerce violencia sobre mujeres (47,4%) especialmente en los grupos de edad de 0 a 17 años, y la madre 6,1% y, se concentra en las edades de 0 a 15 años.

En el caso de los hombres sufren violencia familiar económica por evasión del cumplimiento de sus obligaciones alimentarias (40,1%), la limitación de los recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades (24,4%) y la privación de medios indispensables para vivir una vida digna (11,6%). Esto se da con mayor frecuencia en las edades de 0 a 17 años.

Violencia económica en personas con discapacidad

Los CEM atendieron 217 casos de violencia a personas con discapacidad. De este total sufrió violencia por parte de un familiar (54,8%) y por parte de su pareja (41,9%).

¿En qué regiones de país se ejerce mayor violencia económica?

En el ámbito nacional podemos decir que es Lima Metropolitana donde se registra más casos de violencia económica (27.7%) seguido de Arequipa (7,3%), Puno (5,8) y Lima provincias (5,8%).

En zona rurales se ubica Huánuco (10,4%) seguido de Junín (9,9%), Cusco (7,5%) Cusco (7,5%) Ayacucho (6,9%), Ancash (6,8) con mayor incidencia de violencia.

En las zonas urbanas son las provincias de Lima Metropolitana (30,7%), Arequipa (8,1%), Puno (6,4%) Lima provincia (6,3%) Piura (4,8%) donde se han registrado más casos.

Se ha encontrado también información sobre violencia económica a mujeres migrantes (1%) de los casos atendidos. Las más violentadas con las mujeres de Venezuela (44,4%), Colombia (15,3%) Bolivia (9,7%) Ecuador (5,6%).

¿Qué podemos decir con relación a los hallazgos?

El estudio nos ha servido también para encontrar patrones que pueden repetirse, tendencias o reglas que expliquen el comportamiento según los datos y los contextos en los que se produce la violencia. Nos ayudan a clasificar el riesgo y a esbozar predicciones respecto al problema.

En el caso de las mujeres . La violencia económica muestra  un riesgo moderado (52,0%).

Con relación a las características de la víctima y su victimario: es una mujer entre los 30 a 59 años de edad, quien la agrede es un hombre de 30 a 59 años, con el que tiene un vínculo relacional de pareja. Entre los factores de riesgo están el acceso que tiene el agresor a la víctima, consumo de alcohol, tiene conducta vigilante y/o celos patológicos. Por su parte, la víctima presenta vulnerabilidad, dependencia económica y síndrome de indefección.

En el caso de niñas y niños. La víctima tiene entre 6 a 11 años, su presunta persona agresora es un hombre o mujer (por cada 4 hombres agresores hay una mujer agresora). La edad del o la agresora es de 30 a 59 años, es su padre o madre. Entre los factores de riesgo se han determinado el acceso, la vulnerabilidad y el síndrome de indefección.

En el caso de los ancianos. La víctima es mayor de 60 años, la presunta persona agresora es una mujer u hombre, que puede ser un hijo o hija. Entre los factores de riesgo, está presente conductas de crueldad, desprecio y falta de arrepentimiento.

Violencia Económica Patrimonial_47En conclusión, la información especializada sobre la violencia económica y/o patrimonial que afecta mujeres, y personas en situación de vulnerabilidad, busca despertar el interés de los y las operadoras de las políticas de violencia contra las mujeres y la población en situación de vulnerabilidad a tomar medidas para prevenirla en la relación de pareja y en el entorno familiar.

Mayor información sobre el estudio, puede encontrarlo en la siguiente dirección:

Violencia económica: ¿quiénes son las víctimas y cómo les afecta?

  • Elaborado por:  Susana Zapata



Violencia simbólica: se impone gracias al lenguaje que persuade y ordena

violencia simbólica

Introducción

La violencia simbólica se impone gracias al lenguaje que persuade y ordena, nos dice Violeta Barrientos Silva, en la larga conversación que tuvimos en el Observatorio, sobre este tipo de violencia naturalizada, y tan presente en nuestra vida cotidiana. A continuación, una reflexión de lo que significa y cómo el lenguaje moldea las relaciones entre hombres y mujeres, en las relaciones  familiares  y de pareja.

¿Qué es la violencia simbólica?

La violencia simbólica tiene que ver con los mensajes, creencias, normas de derecho y religiosas que poco a poco generan una situación de poder de un individuo sobre otro que luego todo el mundo acepta, hasta los propios subordinados. Es lo que ocurre en el racismo y el sexismo que llegan a interiorizarse. La violencia simbólica se impone gracias al lenguaje que persuade u ordena y así genera una creencia y conductas que pueden ser discriminadoras, prejuiciosas y generadoras de estereotipos.

La sociedad y el Estado hacen que las personas seamos aleccionados a través de mandatos legales, educativos y religiosos, pero también a través de mensajes dados por los medios y el mercado hacia conductas determinadas que pueden ser excluyentes. Así, por ejemplo, mediante el poder del lenguaje se nos ha persuadido (gracias a la publicidad, los estímulos del mercado) o impuesto (gracias a la ley del estado o la ley divina) creencias racistas o sexistas. Todos estos mensajes llegan a la familia y a los individuos que los interiorizan.

¿La familia es un espacio donde se genera y reproduce violencia simbólica?

Sí. Mediante los discursos en su interior que se reproducen de generación en generación. Por ejemplo, roles que deben aprender los niños y niñas, roles que asumen los padres. En la familia nuclear y en la extendida se generan muchos prejuicios, sobre todo de varones hacia mujeres o prejuicios respecto a los jóvenes, a las personas con discapacidad, a los adultos mayores. Se producen disputas de poder.

La familia, al igual que otros espacios, es un lugar donde se aprende; si tengo un modelo de padre no violento y responsable, puede que mis probabilidades de aprender de él sean más altas. O de pronto vivo con una madre soltera que pese al prejuicio contra ella me da mensajes no machistas. Es decir que a la familia llegan mensajes que son asimilados o también resistidos (reproducidos) por sus integrantes.

“En la familia nuclear y en la extendida se generan muchos prejuicios…”

La violencia simbólica es lo que no se ve ¿cómo se expresa en la relación de pareja?

No confundamos a la violencia simbólica con la violencia psicológica, la violencia simbólica implica conductas que se interiorizan por los mensajes que recibimos de diversas fuentes y que se hacen costumbre e incluso son aprobados socialmente. Esto puede hacer por ejemplo hasta hoy, que los varones de la familia, así como la sociedad piensen que las mujeres deben hacer las tareas domésticas, cuidar de los enfermos y de los ancianos todo el día, sin considerar tiempos de descanso ni que ellos pueden compartir estas tareas.

¿Cómo este tipo de violencia se expresa en la violencia física hacia las niñas y niños?

Se expresa en la creencia de que, por ejemplo, el castigo es bueno para el aprendizaje. Incluso cuando no se aplica la violencia física, se aplica la violencia psicológica, maltratando al niño o niña, como un “inferior” por su edad. Esto es muy delicado. Tanto niñas y niños pueden estar limitados por la ley como menores de edad, pero hoy tienen derechos que los protegen porque las vivencias a temprana edad pueden ser muy distintas. Hay niños muy precoces y que se han hecho adultos por experiencias de vida particulares. Entonces se trata de respetar al niño o niña sin minusvalorarlo por su edad.

¿Cómo se expresa la violencia simbólica en el abuso sexual intrafamiliar?

La familia no significa que uno es propietario de las personas que la componen que no tendrían derecho a su propia opinión, privacidad y libertad personal. Sin embargo, hasta las propias normas de derecho alguna vez consintieron estos abusos que se “normalizaron” entre la población. Por ejemplo, el Código penal hasta 1984 decía que una violación sexual podría remediarse si es que la víctima se casaba con el agresor. O sea que un posible delito fundaba una familia. De esta manera la cuestión quedaba subsanada, y esto porque antaño la virginidad o castidad de la mujer (y solo la de la mujer) era el bien más preciado que ofrecer en un matrimonio, pues la mujer era considerada un bien de intercambio para generar alianzas. Entonces ella misma no disponía de su libertad personal y cuerpo. También estaba aceptado que, al interior de cualquier familia, nadie se metiera pues era territorio del jefe de familia. Así, a nadie se le ocurría pensar que podía haber abuso sexual contra la esposa.

“…hasta las propias normas de derecho alguna vez consintieron estos abusos…”

Lamentablemente, aunque las normas legales cambiaron, queda un aprendizaje cultural que perdura. El racismo y el clasismo también han tenido mucho que ver. La creencia de que unas personas dominan a otras porque saben más, porque tienen más dinero, nos hace repetir conductas de abuso que vienen desde la Colonia. De ahí que, en algunas familias, por ejemplo, se tengan miembros próximos a ella que vienen de provincia, tratados como sirvientes, sin ningún respeto hacia ellos, a sus cuerpos o a su privacidad. Y se considera normal porque la violencia simbólica provoca justamente ese efecto, hace perdurar viejos moldes culturales y costumbres por mucho que las leyes cambien.

¿Qué mitos y estereotipos atribuibles al género reproducen la violencia en la familia?

Por lo general los mitos y estereotipos se fabrican más hacia quienes están abajo en un eje de dominación para mantener las cosas como están. Lo peor es que para que permanezcan inmutables se cree en que hasta son biológicos o genéticos. Hace tiempo, por ideas racistas, se pensaba que “los indios” estaban para el trabajo físico y no intelectual porque así era su biología. Nada más falso. A Dios gracias, esas ideas fueron siendo superadas, pero, así como el racismo, el sexismo permanece aún vigente.

El mito o el estereotipo son falsas ideas que todos conocemos; para empezar la división sexual del trabajo, es decir que las mujeres hagan trabajos no pagados o de menor importancia que les ocupa todo el tiempo y que los hombres asuman tareas pagadas, de más responsabilidad y con horarios es una forma de violencia que ha privado a las mujeres de recursos económicos por siglos. Estas creencias se han introducido en todas las esferas, hasta en las mismas mujeres que tienen poder político. De allí el pensar, por ejemplo, que la mujer es la única responsable de la familia. No es extraño ver que las mujeres con cargos públicos como primera cosa se definan como “madres”, mientras que no vemos a ningún hombre en un cargo público que se asuma así.

Otro gran eje de mitos y estereotipos ha sido la sexualidad, haciendo creer que, por ejemplo, los varones “necesitan” por su fisiología, de aventuras sexuales, pornografía o prostitución, incluso varones casados, y están hechos para la calle, mientras que las mujeres no tienen iniciativa y tienen en lugar de sexualidad, un “instinto maternal”, y están hechas para la casa. Esto ha generado muchísimas tensiones en las parejas por siglos. Entonces, los mitos o estereotipos permiten hacernos una falsa idea de lo que son ciertas personas haciéndolas inferiores, restándoles derechos y capacidad, lo que genera discriminación y violencia contra ellas.

¿De qué manera estos se convierten en exigencias para las relaciones con la pareja y los hijos/as?

La violencia simbólica al ser un fenómeno social, también rodea a la pareja y a la familia. Cuando aprendemos a ser hombres o mujeres, según nuestra cultura, hay una serie de exigencias para ello que luego repetimos al interior de nuestra familia, que las imponemos a nuestra pareja o hijos/as. Así, hasta que –en algunos casos- por alguna razón, algún integrante de la pareja o la familia cuestiona estas prácticas. La educación, el derecho, los discursos religiosos, la publicidad, los medios, nos influyen todo el tiempo dentro y fuera de nuestras casas y es a nosotros y nosotras evaluar de modo crítico qué aceptamos reproducir y qué no. Si no me gusta el sexismo en la publicidad o medios, no veo tal o cual programa, no consumo tal o cual producto. De ahí la importancia de contar con distintas opciones y no de salir a comprar una lonchera y ver que todas son rosadas.

¿Dónde se encuentran las raíces de la violencia simbólica que construye las diferencias entre hombres y mujeres?

Principalmente en la cultura y la comunicación. Los seres humanos tendemos a tejer costumbres y discursos a partir de una realidad. Por ejemplo, ante una realidad de productos vegetales, hemos inventado una forma de cocinar y una gastronomía. Estamos reelaborando constantemente la realidad mediante lo cultural. Entonces, ante una realidad corporal en que las mujeres eran las capaces de estar embarazadas y portar crías, mientras los varones podían fecundar a varias mujeres a la vez, se estructuró una cultura que podía dar lugar, por ejemplo, a que el varón pudiera tener varias esposas a la vez, teniendo un poder sobre ellas. O, por ejemplo, sobre esa realidad biológica de la mujer, las sociedades consideraron que las mujeres no tenían que educarse pues su función era meramente procreativa. Así nuestras abuelas eran analfabetas y llegaban a tener más de diez hijos y no les alcanzaba la vida sino para cuidarlos. Eso no significaba que la mujer no tuviera más capacidades para ello, sino que se la confinaba a solo un rol. Esto es una violencia estructural que empobreció a la mujer económicamente al no tener trabajo ni educación, y también le impidió llegar a posiciones de poder político o a ser creadora artística o intelectual. Este es un gran déficit histórico del que hay que recuperarse lo antes posible.

¿Cómo podemos generar cambios en una sociedad, que acepta y naturaliza la violencia simbólica?

Ya han visto que los mandatos legales son importantes, pero no bastan. Se trata de inculcar nuevos hábitos, discursos, presencias allí donde hubo ausencias. Hay que recalcar entonces la importancia, por lo tanto, de los productos mediáticos con mensajes alternativos a cualquier tipo de discriminación sexista, racista o clasista, de los productos de mercado, de la publicidad, de los discursos educativos y hasta religiosos para contribuir a no naturalizar más la violencia. Ya ha ido ocurriendo respecto a un país que interiorizó muchas jerarquías raciales y que ha ido evolucionando hacia un mayor respeto de unos/as y otros/as.

Otra cuestión muy importante es la recuperación de voces, de una mayor visibilidad de quienes han estado ausentes de la historia, imposibilitados de generar su propia auto representación, o sea de decir qué son sin que lo tenga que decir un estereotipo por ellos. Y me estoy refiriendo no solo ya a las mujeres sino a otros grupos que, por su cultura, idioma, origen fueron también violentados en este país siendo aún la mayoría.

  • Entrevista: Susana Zapata



Defensoría del Pueblo recomienda adecuar servicio de los CEM a nuevas normas sobre violencia

Defensoría del Pueblo recomienda ajuste a los CEM en el servicio

Introducción

La Defensoría del Pueblo, recomendó al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, adecuar el funcionamiento del Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual, a la Ley 30364 y al Plan Nacional contra la Violencia de Género, luego de la presentación de los resultados de la segunda supervisión de 326 Centros Emergencia Mujer realizada el 11 de julio.

Eliana Revollar Añaños, Defensora Adjunta de los Derechos de la Mujer, mencionó que la adecuación permitirá a los CEM, atender todos los casos de violencia que considera la Ley 30364: física, psicológica, sexual y económica o patrimonial, y las modalidades de violencia de género que considera el Plan: violencia en la relación de pareja, el feminicidio, la trata de personas con fines de explotación sexual, el acoso sexual en espacios públicos, la violencia obstétrica y las esterilizaciones forzosas.

A continuación, describimos algunos de los hallazgos que llaman más la atención sobre el informe defensoríal:

Tipos de violencia atendidos en los Centros Emergencia Mujer

Según el informe, los CEM mencionaron en la entrevista, que atienden todos los tipos de violencia incorporados en la Ley 30364, algunos señalan también que no tienen obligación de hacerlo. De la información recogida, el 96,6% atiende violencia contra las mujeres y 98,8% violencia contra los integrantes del grupo familiar.

De los tipos de violencia que considera el Plan Nacional contra la Violencia de Género, 52 no atendían feminicidio, 87 no atendieron a mujeres migrantes, 100 casos de violencia en tecnologías de la información, 86 casos de violencia a mujeres con VIH y 129 a mujeres privadas de su libertad.



Sobre la cobertura de atención a víctimas de violencia

Según la Defensoría el número de Centros Emergencia Mujer, debería ser proporcional a la población de cada provincia y distrito donde está ubicado, o a la prevalencia de la violencia. En la supervisión se encontró que el 100% de departamentos, el 100% de provincias y el 15,2% de distritos cuentan con uno o más Centros Emergencia Mujer; sin embargo, Ucayali y Madre de Dios no cuenta con este servicio. Este último tiene poca densidad poblacional y alto índice de feminicidios , característica que no han sido consideradas para implementar este servicio.

Sobre la atención en los CEM

El 50% de CEM atendió un caso al día, 20% atendió 2 casos, y solo el 2% atendió 5 o más casos al día.

Promedio de casos atendidos por tipo de CEM
Octubre 2018

CEM regulares
(atienden 7 días 24 horas)
CEM
en comisarías
 CEM
regulares
CEM
Centro de Salud
161 62 25 55

De los datos presentados, se puede observar que son los CEM que atienden los 7 días de la semana, las 24 horas, los que tienen mayor demanda de atención. Asimismo, se detectó que en el 45 % de CEM regulares que atienden en horario de oficina; situación que debería ser considerada por el MIMP, para la adecuación de horarios en los otros tipos de servicios.

Ubicación y equipamiento de los CEM

La mayoría de los CEM están ubicados en zonas de fácil acceso y con transporte público que facilita llegar al servicio (85%) de fácil acceso peatonal 86% con posibilidades de acceso a transporte público, en zonas seguras (76%) con alumbrado público en las noches (88%). Sin embargo, se encontraron algunas deficiencias: la mayoría cuentan con rampa para facilitar el acceso a personas con discapacidad (61%) no tienen ascensor (57%) 78 CEM está en zona insegura, 49 CEM no tienen acceso peatonal.

Sin embargo, se encontraron algunas deficiencias: la mayoría cuentan con rampa para facilitar el acceso a personas con discapacidad (61%) no tienen ascensor (57%) 78 CEM está en zona insegura, 49 CEM no tienen acceso peatonal.

Sobre la infraestructura de los CEM

Sobre la infraestructura, se halló que el 25 % de los CEM supervisados no cuentan con servicios higiénicos; 28 % no tenía agua y 27 % no tenía acceso a internet. Además, 81 % no contaba con espacios seguros para niños y niñas, situación que los expone a presenciar la descripción de casos de violencia.



Sobre los profesionales que atienden en los CEM

Los equipos profesionales no tienen el mismo perfil en los Centros Emergencia Mujer: son multidisciplinarios en los CEM regulares, en centros de salud, así como en los CEM en comisarías, que cuentan con 11 profesionales. Esto no sucede con los CEM regulares que cuentan con un número menor de profesionales.

En el mes de noviembre, se conoció que solo el 47% de los CEM cuentan con equipo de profesionales multidisciplinario, lo que no sucede en los CEM en comisarías.

Recomendaciones de la Defensoría

Sobre los hallazgos aquí mencionados, la Defensoría recomienda en primer lugar, y como ya lo dijimos arriba: adecuar el Programa contra la Violencia Familiar y Sexual, a las normas sobre violencia aprobadas en los últimos años, “a fin de optimizar la organización funcional, el nombre, los servicios y la sistematización de la información recogida por los CEM”. Sobre esto último, recomienda adecuar también la información que recoge y las estadísticas que difunde; de tal manera que produzca información sobre violencia contra las mujeres y violencia contra integrantes del grupo familiar.

Revisar los criterios para la creación de nuevos CEM y priorizar las regiones que han sido postergadas como Ucayali y Madre de Dios.

Fortalecer las capacidades de los profesionales sobre la comprensión de la violencia abordada en la Ley 30364.
Enfatizar en la violencia económica, que también está en la Ley. Al respecto es necesario trabajar en la comprensión de este tipo de violencia, sobre el cual no se tienen claridad.

Evaluar los lugares en los que están ubicados los CEM y sus ambientes, con el fin de conocer si cumple con las condiciones de un servicio accesible, aceptable y de calidad.

Incorporar la política nacional de igualdad de género en las estrategias de prevención, afín de incluir las causas de la discriminación estructural que genera la violencia.

Centros Emergencia Mujer
Segunda supervisión a nivel nacional  2018
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INFORME CEM Octubre y Noviembre 2018
Parte 1
INFORME CEM Octubre y Noviembre 2018
Parte 2

  • Elaborado por: Susana Zapata



10 mensajes sobre la inversión del Estado peruano en la lucha contra la violencia a las mujeres

10 mensajes sobre la inversión del Estado peruano en la lucha contra la violencia a las mujeres

El Banco Mundial (BM) presentó el 17 de junio, los resultados del informe 10 mensajes sobre la violencia contra las mujeres en el Perú, un análisis de las inversiones públicas en esta agenda. Se trata de un estudio sobre la inversión y efectividad de la política pública peruana en la lucha contra la violencia hacia las mujeres. El estudio ha sido elaborado por Lorena Alcázar, Ronald Cueva y María E. Dávalos, bajo la guía de Alberto Rodríguez, Oscar Calvo y Pedro Rodríguez, y ha recibido los comentarios del Ministerio de Economía y Finanzas y del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables del Perú.

El BM, toma información de diferentes fuentes como el presupuesto público en la Consulta Amigable y Transparencia Económica del Ministerio de Economía y Finanzas, bibliografía, datos de encuestas y el Plan de Acción Conjunto 2018 y 2019 para responder a tres preguntas, cuyas respuestas se traducen en 10 mensajes puntuales sobre el accionar del Estado.

Estas con las preguntas a las cuales responde el estudio:

¿En qué está invirtiendo el Perú en la agenda de violencia contra las mujeres?

Mensaje 1. En el último año, el Perú duplicó su inversión para combatir la violencia contra las mujeres.

El análisis nos dice que, en el año 2019 el Perú duplicó su inversión con relación al año 2018: de 184 millones de soles paso a aproximadamente 450 millones. Esto se debe principalmente al Plan de Acción Conjunto (PAC) al cual se le asignó 200 millones de soles. Los recursos, sin embargo, no solo vienen del Estado, también de las organizaciones no gubernamentales que han invertido 86 millones de soles, el equivalente al 12% del presupuesto público para estas acciones.

Mensaje 2. Un mayor número de sectores e instituciones están directamente involucrados, con cerca de 100 acciones o programas presupuestados para 2019.

A partir de 2018 el Ministerio de Educación, Ministerio del Interior, Poder Judicial se han sumado al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables en la tarea de erradicar la violencia, los cuales han realizado alrededor de 100 acciones o programas de distinta naturaleza para atender y prevenir el problema. Sin embargo, estos esfuerzos se dan más en el gobierno central, y en pocas regiones del país. Debería ponerse el énfasis en la participación de los gobiernos regionales.

Mensaje 3. Dos tercios de la inversión pública en esta agenda se destinan a la atención y protección, incluyendo la de los Centros Emergencia Mujer y servicios legales y judiciales, y llegan sobre todo a personas adultas.

El Gobierno peruano, ha priorizado la atención y protección y ha destinado mayor presupuesto para estas acciones, mientras que en prevención solo se gasta solo 20 %. Y, un 13% se destina a actividades clasificadas como de gestión, coordinación y fortalecimiento institucional.

Mensaje 4. El enfoque en prevención es más reciente y está concentrado en cerca de 8 programas liderados por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, con distintos objetivos y algunos con alcance relativamente limitado.

La mayoría de las acciones y programas dirigidos a la comunidad, a la pareja y a las personas de manera individual, las ha realizado principalmente el MIMP. La mayoría de las intervenciones de prevención se hacen de manera independiente, sin formar parte de una estrategia articulada y sin una focalización del público objetivo y zonas de intervención.

¿Qué sabemos sobre la efectividad de las intervenciones a nivel internacional o nacional?

Mensaje 5. El costo económico y social de la violencia contra las mujeres es alto para el Perú: invertir en este tema tiene un alto retorno.

La violencia contra las mujeres significa un gasto, una pérdida de recursos a la sociedad y la economía y para las víctimas directas e indirectas. Todo reduce el potencial económico del país. Afecta la salud y la educación de las víctimas indirectas de casos de violencia.

Mensaje 6. Las intervenciones exitosas en otros países utilizan un enfoque multisectorial coordinado, que combina diferentes estrategias.

El Perú está tomando modelos que han sido exitosas en otros países en el abordaje de la violencia contra las mujeres. Intervenciones multicomponentes, multisectoriales, con hombres y mujeres y que promueven la igualdad de género, son estrategias que está desarrollando el país, sin embargo, es necesario profundizar, generar evidencia y conocer los resultados, dentro y fuera del país.

Mensaje 7. El monitoreo y la evaluación permanecen limitados en el Perú y, por lo tanto, se sabe poco sobre la efectividad de las intervenciones y de los servicios.

Existe una deficiencia en el monitoreo y evaluación de los resultados y avances en la agenda para enfrentar la violencia contra las mujeres, esto no permite tener precisión cómo están funcionando los servicios y programas, como por ejemplo los Centros Emergencia Mujer. Es necesario conocer impacto, lo cual incrementará su legitimidad y credibilidad.

¿Cuáles son las áreas prioritarias para continuar fortaleciendo la agenda nacional?

Mensaje 8. A través de toda la agenda: invertir en intervenciones y servicios que se complementen y coordinen entre sí, con metas multisectoriales a largo plazo y con monitoreo riguroso.

La agenda contra la violencia enfrenta tres tipos de brecha: de cobertura y calidad, de coordinación y de conocimiento. Para cerrar estas brechas, es necesario políticas diferenciadas y basadas en evidencia en materia de atención, protección y prevención. Aquí es necesario una teoría de cambio porque permite visualizar acciones y objetivos a corto y largo plazo, y los roles que le corresponde a cada sector involucrado.

Mensaje 9. En prevención: promover un enfoque multicomponente (varias estrategias combinadas y dirigidas tanto a hombres como a mujeres), e invertir en niños y niñas, adolescentes y jóvenes.

Esto implica cubrir varios factores de riesgo en la violencia contra las mujeres, y diseñar intervenciones que tomen en cuenta el contexto y las dificultades que enfrenta las víctimas de violencia y otras personas involucradas, así como los mecanismos más efectivos para llegar a ellos.

Mensaje 10. En atención y protección: aumentar la cobertura, y mejorar la calidad implementando protocolos y mecanismos de seguimiento de casos.

En atención y protección, los mayores recursos y acciones deben desarrollarse en paralelo con el aumento de la cobertura y la mejora de la calidad de los servicios. En necesario articular en la cadena de atención. Esto requiere desarrollar o fortalecer los protocolos de atención en todos los sectores involucrados y capacitar a los y las operadoras en el nivel nacional.

A decir del Banco Mundial, en términos generales, el balance sobre la agenda de violencia contra las mujeres en el Perú es positivo. El país está desarrollando intervenciones similares a experiencias en otros países, que han dado buenos resultados.

Le invitamos a conocer más sobre el informe. Aquí dejamos el link del enlace de la conferencia de presentación como el informe completo.

Link del informe completo:

http://documents.worldbank.org/curated/en/431441561492572265/pdf/Informe-Principal.pdf

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  • Elaborado por: Susana Zapata



Principales agresores sexuales a niñas, niños y adolescentes

Principales agresores sexuales a niñas, niños y adolescentes un análisis de atendidos en los Centros Emergencia Mujer

Principales agresores sexuales a niñas, niños y adolescentes: un análisis de casos atendidos en los Centros Emergencia Mujer

Los resultados del análisis de 9 815 casos registrados por los Centros Emergencia Mujer, fueron presentados en el foro Violencia sexual a niñas, niños y adolescentes menores de 14 años, en el que participaron representantes de instituciones públicas y privadas involucrados en la atención y prevención de la violencia a la niñez y adolescencia.

¿Cuál son las evidencias sobre el vínculo relacional en la violencia sexual a niñas, niños y adolescentes?

Según los datos de los CEM, el vínculo relacional en el que se presentan más casos de violencia sexual a niñas, niños y adolescentes, es el familiar con 51%, es decir, 4 981 menores de 14 años fueron atendidos por casos de violencia sexual, cometida presuntamente por un integrante de la familia.

Entre los agresores se encuentran el tío (25,3%) seguido del padrastro (23,5%) el padre (19,9%) los primos (12,9%) los hermanos y abuelos (4,6%). Las víctimas son principalmente mujeres (88%) y 12% varones. Las víctimas que declararon estar embarazadas al momento de ser atendidas en los centros emergencia mujer fue 2.1%, a consecuencia de la violación por parte de su padrastro (34%) y por otro familiar (20%).

La frecuencia con la que se realizaron actos de violencia sexual por parte del integrante del grupo familiar es frecuente (59,4%) por primera vez 40,6% y de manera intermitente 47,9%.

La frecuencia con la que se realizaron actos de violencia sexual por parte del integrante del grupo familiar es frecuente (59,4%) por primera vez 40,6% y de manera intermitente 47,9%.

De acuerdo a situación de la víctima, se encontró que 0.9% presentaba discapacidad y el abuso provenía de la madre o el padre (32%) del padrastro o la madrastra (28%) el tío o el primo (13%). Según el nivel educativo 56% de adolescentes que sufrieron violencia sexual tenía primaria incompleta (24%) y 13% secundaria incompleta.

El riesgo de continuidad de este tipo de violencia en personas agresoras con vinculo relacional familiar es de 60.5 %, la cual presenta una mayor propensión a tocamientos a mujeres (60,6%) y violación sexual 36,2%. Las condiciones de la víctima para que el hecho se repita es la vulnerabilidad (67,7%) el acceso a la víctima (38,4%), el síndrome de indefensión (18,8%), vivienda insegura (material precario) 16,4%.

Casos de niñas y adolescentes mujeres menores de 14 años atendidos/as en los Centros Emergencia Mujer (años 2017-2018) por violencia sexual por parte de un integrante del grupo familiar, factores de riesgo de continuidad

En la niña, niño y adolescente En la presunta persona agresora
Vulnerabilidad (67,7%) Acceso a la víctima (38,4%)
Síndrome de indefensión (18,8%) Abuso en el consumo de alcohol (10,6%)
Vivienda insegura (material precario) (16,4%) Padre negligente (9,5%)
Problemas de comportamiento (11,6%) Pega a los hijos/as (8,8%)

 

De acuerdo a situación de la víctima, se encontró que 0.9% presentaba discapacidad y el abuso provenía de la madre o el padre (32%) del padrastro o la madrastra (28%) el tío o el primo (13%). Según el nivel educativo 56% de adolescentes que sufrieron violencia sexual tenía primaria incompleta (24%) y 13% secundaria incompleta.

El riesgo de continuidad de este tipo de violencia en personas agresoras con vinculo relacional familiar es de 60.5 %, la cual presenta una mayor propensión a tocamientos a mujeres (60,6%) y violación sexual 36,2%. Las condiciones de la víctima para que el hecho se repita es la vulnerabilidad (67,7%) el acceso a la víctima (38,4%), el síndrome de indefensión (18,8%), vivienda insegura (material precario) 16,4%.

Otro vínculo relacional importante en la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes son personas que no tienen vinculo relacional familiar, ni de pareja. En este grupo están los vecinos (34,97%) otro 27,2%, desconocido 21,71%. En este caso el riesgo de continuidad de la violencia es de 66,7%. Entre los factores de riesgo de que siga ocurriendo el hecho, está la vulnerabilidad de la víctima y el acceso que pueda tener la presunta persona agresora.

El análisis encontró que la violencia en el vínculo relacional de pareja proviene del enamorado (78,9%) y del ex enamorado 20,0%. Se realizó por primera vez 51%, de manera recurrente 49% y de manera intermitente 42%.

Se ha identificado además que, en términos generales, el 62% de victimarios son mayores de 30 años, y sorprende que un 6 % tienen edades inferiores a 14 años.

¿Cuáles son las conclusiones de este análisis?

  • Del análisis realizado por el Observatorio, se puede concluir que la violencia sexual se presenta en toda etapa de la vida de una persona, desde menores de dos años hasta la adolescencia.
  • El mayor número de casos de violencia se presenta en la adolescencia, en que las víctimas son mayormente mujeres. Hay evidencias de violencia sexual por parte de la pareja adolescente.
  • Las presuntas personas agresoras son principalmente varones, aunque también hay mujeres en calidad de familiares y no familiares.
  • Los tipos de violencia de acuerdo a la magnitud en que se presenta es la violencia sexual intrafamiliar, violencia sexual por terceros, violencia sexual por parte de la pareja.
  • La vulnerabilidad de la víctima y la facilidad del acceso a ella, es uno de los principales factores de riesgo.
  • Se encontró mayor probabilidad de continuidad en el grupo de presuntas personas agresores adolescentes de 12 a 14 años.

¿Qué reflexiones nos motivan los resultados del análisis?

La información socializada por el Observatorio, generó reflexiones y motivo propuesta para incidir en la mejora de las políticas públicas contra la violencia a la niñez y adolescencia, las cuales están dirigidas a prevenir la violencia en este grupo de edad.

  • Incidir en el trabajo con presuntas personas agresoras, especialmente si son adolescentes.
  • Brindar orientaciones para la estandarización de registros administrativos para los casos de violencia hacia niños, niñas y adolescentes.
  • Generar un registro interoperable que evidencie toda la ruta de atención.
  • Promover una investigación sobre embarazo en niñas y adolescentes.
  • Reforzar el trabajo en prevención en las escuelas.
  • Involucrar a los medios de comunicación para que contribuyan con la prevención.

  • Elaborado por: Susana Zapata / Kaarina Valer




Avances y desafíos en la atención a las víctimas de violencia

Avances y desafíos sobre la atención a las víctimas de violencia

El pasado jueves 20 de junio se realizó en el MIMP la presentación del estudio “Rutas de atención estatal a las víctimas de violencia de género. Entre legados e innovaciones” de los investigadores Stéphanie Rousseau, Eduardo Dargent y Aurora Escudero, ganadores del XIX Concurso Anual de Investigación organizado por el Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES).

Rutas de atención en los Centros Emergencia Mujer

El trabajo de campo fue realizado en los Centros de Emergencia Mujer (CEM), tomando como muestra dos espacios territoriales que cuentan con un cúmulo histórico y organizativo como son Villa El Salvador (Lima) y Huamanga (Ayacucho). El estudio presenta un análisis de los servicios de atención del Estado y de instituciones aliadas que complementan estos servicios, en favor de las personas víctimas de violencia de género. Estudia la legislación peruana con respecto a la violencia y cómo interviene para la protección de las víctimas, a partir de la Ley 30364. Precisa en qué dimensiones ha mejorado la atención estatal y qué aspectos continúan impidiendo una atención adecuada frente a la magnitud y gravedad del problema.

La investigación parte de tres hipótesis:

  • Los legados institucionales que continúan manteniendo otras prioridades sobre la violencia de género.
  • Las presiones sociales y/o ciudadanas que pueden lograr una mejor capacidad estatal para responder a demandas.
  • La continuidad de una burocracia insensible.

Algunas conclusiones

En las conclusiones el estudio destaca los avances del Estado con relación al incremento de recursos y la cantidad de personal capacitado para la atención de la violencia contra las mujeres y el grupo familiar. La apertura de nuevos Centros Emergencia Mujer regulares y/o en Comisarías de Familia. El aumento de recursos para la atención de emergencias, mejoramiento de la infraestructura para la atención adecuada en los casos de violencia y el mayor involucramiento en las coordinaciones intersectoriales o territoriales.

También se destacó la aprobación de la Ley 30364, y de los mecanismos permanentes como la Comisión Multisectorial de Alto Nivel, máximo órgano del Sistema Nacional para la Prevención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar, y el Grupo de Trabajo Nacional, brazo técnico que realiza el seguimiento del cumplimiento de la mencionada Ley. Esto ha permitido avances en la coordinación y articulación intergubernamental y nuevos protocolos que precisan y fortalecen la acción estatal, como es el Protocolo de Actuación Conjunta de los Centros Emergencia Mujer y Comisarias o Comisarias Especializadas en Materia de Protección Contra la Violencia Familiar de la Policía Nacional del Perú. Finalmente, la creación de la Comisión de Emergencia del 2018, la creación del Sistema Nacional Especializado de Justicia y la aprobación del Plan de Acción Conjunto 2018 y 2019.

Aún con todos los avances, persisten limitaciones en la atención del Estado, de tal manera que garantice en el acceso a la justicia a las víctimas como:

  • Insuficientes recursos humanos para la atención de la demanda, el seguimiento al cumplimiento de las audiencias, el seguimiento a las medidas de protección para realizar exámenes físicos y psicológicos de acuerdo al mandato de la Ley.
  • Carencia de capacitación específica sobre violencia de género a operadores de justicia.
  • Las medidas de atención y/o protección desborda la capacidad logística de los CEM y la PNP.
  • Insuficiente número de casas de refugio para la demanda de protección para las víctimas.
  • Ausencia de políticas de acompañamiento fuera del Estado, debido a que el desgaste emocional y laboral de los trabajadores en violencia genera el no cumplir con la totalidad de las expectativas de las víctimas.
  • Prevalencia del enfoque “familista” sobre los derechos y libertad de la víctima y temor del involucramiento de operadores de justicia, como el sector salud.

Le invitamos a revisar la investigación, aquí le dejamos el link para que pueda descargar el texto completo.

 

rutas de atencion estatal las victimas de violencia de genero entre legados

http://www.cies.org.pe/es/investigaciones/rutas-de-atencion-estatal-las-victimas-de-violencia-de-genero-entre-legados-e




Defensoría del Pueblo recomienda fortalecer los CEM para optimizar la atención de la violencia

informe de defensoria

Tras la supervisión realizada por la Adjuntía para los Derechos de la Mujer, la Defensoría del Pueblo, presentó el Informe se supervisión 179-2018 de los CEM servicios que brinda el MIMP en todo el país. “Este informe colaborativo, permite, así como solucionar los problemas que puedan haber…”, afirmó Ana María Mendieta, ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.

Sobre la atención en los Centros Emergencia Mujer

Las personas que acuden al servicio tienen una buena percepción el 89% mencionan que la información que les brindan los profesionales del CEM es clara y el 18% que la información es poco clara. En términos generales opinan que es un servicio óptimo, que es bueno. El 82% se encuentran en una zona de fácil acceso y el 76% cuenta con un letrero visible para hacer más fácil su ubicación.

Por otro lado, los CEM contribuyen con la celeridad de certificados con valor probatorio, a favor de las víctimas de violencia, 47% hicieron coordinaciones para lograr los certificados médicos y 34% para el informe de salud, física y mental, lo que contribuyó a la celeridad en este trámite, y ayudó a aliviar la sobrecarga de trabajo del Instituto de Medicina Legal.

Sin embargo, el informe menciona que estos servicios atraviesan algunos problemas: solo el 60% de los 296 CEM que existían al momento de hacer la supervisión, funcionan 7 días a la semana, el 79% en horario de oficina, y el 1% atiende los sábados. Una situación que llama la atención es que el 68% de los CEM cuentan con un solo profesional para la atención legal y el patrocinio de casos, el 69% cuenta con un psicólogo.

La supervisión da cuenta que el 43% de los CEM no se dan abasto para atender la demanda de atención legal. Asimismo, la atención psicológica es insuficiente en el 30% de los centros, y la asistencia social es insuficiente en el 39%. Tres de las áreas importante en la atención a víctimas de violencia, no son suficientes.

Con relación a los CEM en comisarías, el 32% han sido debidamente acondicionadas, 50% ha pedido presupuesto para las mejoras, pero no han sido atendidos. Solo el 18% no necesitaba hacer mejoras en infraestructura. Sin embargo, el 72% no cuentan con una rampa de accesibilidad para las personas que acuden en silla de ruedas o tengan alguna discapacidad y 37% de los no cuentan con servicios higiénicos habilitados para las personas que acuden a este servicio.

Patrocinio de los casos de violencia

Según la Defensoría del Pueblo los CEM deben funcionar 24x7
Hallazgos del Informe Defensorial N° 179-2018-DP denominado “Centros Emergencia Mujer: Supervisión a nivel nacional 2018”-Defensoría del Pueblo. Elaboración: Observatorio Nacional de la Violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar.

Preocupa que, de los 85 754 casos patrocinados en el 2017, se concluyó con un 18%, mientras que tan solo el 5% recibieron una sentencia condenatoria.

Sobre el presupuesto asignado para su funcionamiento

Con relación al presupuesto para el funcionamiento de los CEM, este se ha visto incrementado de acuerdo con el crecimiento de números de servicios con el fin de fortalecerlos. De 2009 al 2018, el presupuesto paso de S/. 12 009,298 a S/. 127 953.354 soles durante el mismo período. En el año 2018, se aprobó una partida presupuestad adicional de S/ 59 295,634,00, a favor de diversos pliegos del gobierno nacional y gobiernos regionales a fin de ejecutar las acciones priorizadas en el “Plan de Acción Conjunto para prevenir la violencia contra las mujeres, así como brindar protección y atención a las víctimas de violencia, con énfasis en los casos de alto riesgo”. Aun así, el presupuesto asignado al MIMP, ente rector en materia de igualdad de género y lucha contra la violencia contra las mujeres sigue siendo reducido.

Recomendaciones para mejorar en el servicio

  • La Defensoría del Pueblo planteó que los CEM funcionen los 7 días de la semana y las 24 horas.
  • En coordinación con el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, implementar progresivamente un Centro Emergencia Mujer en cada una de las comisarías a nivel nacional.
  • Al Ministerio de Economía y Finanzas, aumentar el presupuesto al MIMP, de tal manera que le permita adecuar estos servicios y mejorar las instalaciones, para garantizar ambientes con privacidad visual y auditiva en la atención a las víctimas.
  • Sugirió capacitar debidamente al personal que atiende en este servicio, para que brinden adecuadamente atención legal, psicológica y social.
  • Incorporar y ejecutar en acciones permanentes relacionadas al cuidado del personal que labora en estos servicios, así como al tratamiento del síndrome de agotamiento profesional.
  • Dotar de presupuesto al Ministerio del Interior, para mejorar la infraestructura de aquellas comisarías que no cuentan con un CEM en sus instalaciones, a fin de contar con ambientes que garantice la calidad de ambos servicios.
  • Adoptar una política de cuidado para las personas que laboran en los CEMs, incluyendo la realización de capacitaciones en materia de manejo del síndrome de agotamiento profesional.
  • Evaluar la posibilidad de otorgar un bono de rendimiento o algún otro beneficio similar a los profesionales de los Centros Emergencia Mujer, cuando se obtenga una sentencia adecuada en los casos que patrocinan.

Descargue  el documento de la Defensoría del Pueblo

  • Elaborado por: Susana Zapata




Protocolo de actuación conjunta entre los CEM y Comisarías

Introducción

El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y el Ministerio del Interior (MININTER), han elaborado el Protocolo de actuación conjunta de los Centros Emergencia Mujer y Comisarías o Comisarías Especializadas en Materia de Protección contra la Violencia Familiar de la Policía Nacional del Perú, el cual ha sido aprobado mediante Decreto Supremo n° 006-2018-MIMP, publicado hoy en el diario El Peruano.

Todas las comisarías de la Policía Nacional del Perú, independientemente de la especialidad, están obligadas a recibir, registrar y tramitar de inmediato las denuncias verbales o escritas de actos de violencia. 

El Protocolo

Establece consideraciones específicas para el tratamiento efectivo de los casos de violencia en niñas, niños, personas adultas mayores, personas con discapacidad, migrantes, LGTBI, para estos servicios que por el tipo de problema que abordan, deben tener como obligación saber cómo detectarla, orientar a las víctimas y actuar adecuadamente, lo que mejorará la actuación e intervención con quienes la sufren.

El Protocolo propone elementos clave para el tratamiento de la víctima como el acogimiento, el reconocimiento de sus necesidades, el respeto a sus derechos y trato digno, considerando la edad, las características socioculturales, lengua, su situación de discapacidad, y el tipo de violencia, y las circunstancias, respeto y dignidad como persona. Asimismo, las rutas de atención para casos que constituyen y no constituyen flagrancia (es decir la detección de una persona justo cuando comete un delito sin necesidad de tener una orden judicial). Descarga el protocolo haciendo clic en el botón azul.

Procedimientos de atención

Cuando una víctima concurre a  un CEM en  Comisaría será recibida por un personal de atención al público, quien brindará orientación sobre:

  • Los servicios que brinda el CEM y la Comisaría.
  • Presentación  y trámite de la denuncia.

Así mismo:

  • Derivará a la comisaría, si la persona usuaria o denunciante decide iniciar su atención con la presentación de la denuncia.
  • Derivará al CEM, si la persona usuaria o denunciante quiere recibir previamente orientación para interponer la denuncia y acceder a los servicios especializados del CEM.

Ruta de atención  CEM en Comisarías


El Protocolo desarrolla un modelo de atención integral de intervención para garantizar el acceso de las mujeres y a los integrantes del grupo familiar a la justicia, en la necesaria tarea de trabajar coordinada y corresponsablemente para generar entornos libres de violencia a las mujeres y otras personas afectadas por la violencia familiar y de género.
Como estrategia de coordinación del Protocolo, se ha creado el Comité Técnico Interinstitucional, conformado por el/la coordinador/a del CEM y el comisario de la PNP.

El trabajo interinstitucional del Estado contra la violencia

La ley, 30364, establece un sistema de atención integral, de calidad, articulado y oportuno, que permita la detección de la violencia, el cese, brindar la protección a las víctimas, procurar la recuperación de las víctimas y sancionar a las personas agresoras, el Protocolo, es una herramienta para el trabajo articulado entre las instituciones involucradas en la atención del problema. El MIMP y el MININTER, suscribieron en el año 2016 con la finalidad de implementar los servicios especializados denominados Centro Emergencia Mujer en Comisarías.

Los/as Comisarios/as o el personal de las Comisarías coordinan con el personal del CEM, para el apoyo técnico en los siguientes servicios:

  • Servicio en psicología:  Con la finalidad que emitan, a la brevedad posible el informe psicológico para ser anexado en el informe policial que se remitirá al Juzgado y de esta manera asegurar las medidas de protección.
  • Servicio legal:  A fin que  las personas usuarias cuenten con orientación y asistencia legal gratuita.
  • Servicio social: A fin que se proceda al recojo de información para proyectar con todo el equipo un diagnóstico integral de la situación de violencia,  la búsqueda de redes familiares y la realización de gestiones de apoyo social.

¿Qué es un CEM en comisaría?

Es un servicio especializado, interdisciplinarios, que brinda atención, orientación psicológica, social y legal a las mujeres y a los integrantes del grupo familiar, que acuden a las comisarías a denunciar hechos de violencia. La importancia de un CEM en comisaría, radica en la atención directa que hace el equipo multidisciplinario a las víctimas que acuden a esta dependencia.
Estos dos servicios juntos, facilitan realizar procesos necesarios en la atención de una víctima de violencia: la evaluación psicológica para la emisión de medidas de protección, el informe social que permite aplicar adecuadamente la valoración del riesgo por la PNP, así como la asistencia y patrocinio legal para una adecuada denuncia y acceso a la justicia. Permite, además, integrar y optimizar el trabajo que realiza la PNP en la formulación de las denuncias por violencia ante los Juzgados de Familia y Ministerio Público.

¿Dónde están ubicados?

Actualmente, operan 65 CEM en comisaria en todo el país, los cuales atienden 24 horas, los siete días de la semana.
Comisaría especializada en materia de protección contra la violencia familiar.

Accede al directorio de CEM en Comisarías haciendo clic en el botón azul


El Cem en Comisaría es un servicio de prevención, protección y ayuda que brinda la PNP a personas que se encuentren en situación de riesgo de violencia. Interviene, investiga y denuncia los delitos contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar. Funciona las 24 horas del día.

Revisa aquí el protocolo.

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  • Elaborado por: Susana Zapata y Teresa Viviano.