Nota informativa

Pautas para el Tratamiento Informativo de la Violencia de Género en los Medios de comunicación

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El papel de los medios de comunicación de masas es fundamental en la prevención de la violencia hacia las mujeres por el amplio poder que tienen para trasmitir mensajes y signos que abonan a la construcción de las concepciones y las prácticas de las personas. La manera como se abordan las noticias de violencia de género puede contribuir a que la sociedad tome conciencia de la gravedad y amplitud del problema y decida hacerle frente. Por otro lado, el abordaje sensacionalista y estereotipado generaría el efecto contrario; tolerando y justificando la violencia además de vulnerar la dignidad de las personas afectadas.

La Ley 30314, Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar establece que los medios de comunicación deben garantizar en el abordaje de las noticias vinculadas a la violencia hacia la mujeres: a) La objetividad informativa, b) la defensa de los derechos humanos y c) la libertad y dignidad de las mujeres víctimas de violencia y sus hijos.

Todo ello, implica un especial cuidado en el tratamiento que le dan a la información los medios de comunicación, a fin que no se justifique la violencia, ni reproduzca estereotipos sexistas. La citada norma establece que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) es el responsable de regular y garantizar que todos los medios de comunicación cumplan con el adecuado tratamiento informativo de la noticia, y en este caso de todo lo relacionado a la violencia de género hacia las mujeres. En atención a ello el 27 de noviembre, el Ministerio de Transportes emitió la Resolución Directoral 3552-2019-MTC/28 que ordena la difusión de infografías denominadas: Pautas para el Tratamiento Informativo Adecuado de la Violencia de Género contra la Mujer en los Medios de Comunicación, las cuales se detallan a continuación:

La violencia hacia las mujeres no es un hecho aislado sino que ocurre en un contexto de desigualdad y de violencia social, donde se justifica la dominación y el control de las mujeres. No es una pelea de pareja, ni un romance que llegó a su fin por los celos, como a veces se suele abordar. Golpear, matar a una mujer es machismo y violencia de género.
Es frecuente que se recurra a las opiniones de conocidos, vecinos, amigos y familiares para ampliar la noticia, quienes opinan en relación a sus propias concepciones y marcos culturales que no necesariamente son objetivos ni están libres de estereotipos. Para ampliar la noticia es mejor acudir a la opinión de expertos y expertas en el tema, tanto del Estado como de la sociedad civil. Si bien, estos profesionales también pueden tener estereotipos, su opinión se realiza en un marco de mayor responsabilidad y objetividad porque no tienen relación con las víctimas ni sus agresores/as.
Frente a situaciones de dolor debe primar la sensibilidad, la cual con frecuencia es ignorada por el afán de sensacionalismo. El lenguaje debe ser respetuoso y cuidar la intimidad y derecho al buen nombre de la víctima. Se debe tomar conciencia de la afectación que el abordaje de la noticia puede tener frente a sus hijos/as y familiares. Con frecuencia el abordaje de la noticia es revictimizador, pues se acusa a la víctima de haber provocado la violencia con su comportamiento.
La imagen de las víctimas no debe ser difundida si no hay un consentimiento informado y debe evitarse esto mientras dure el proceso de la investigación. El dar detalles sobre ella, dónde vive, dónde trabaja, quién es, suele incrementar la vulnerabilidad, el riesgo al estigma social y además afectar su seguridad. En ocasiones no se menciona el nombre de la víctima, pero sí se identifica a la persona agresora y la relación que tenía con la víctima: pareja, hija por ejemplo. No hace falta decir nombres para informar.
Es importante trasmitir un mensaje positivo, de esperanza, donde se destaque que la denuncia a tiempo, la entereza, la solidaridad de las personas, el apoyo de las instituciones ha permitido a muchas mujeres salir de la violencia. La sociedad no debe quedarse con una imagen sombría y fatalista, que en realidad es ajena a la realidad; pues en todos lados las víctimas están luchando para enfrentar la violencia
La noticia no debe quedar en el hecho violento, sino debe mostrar las acciones posteriores que conducen a una sanción de la persona agresora. La sociedad tiene el derecho de conocer que está pasando, lo que incluye las noticias de hechos violentos y de saber qué se ha hecho frente a eso; lo cual es tiene un efecto  aleccionador  frente a la sensación de impunidad que pueden sentir los/as ciudadanos/as.
La noticia de un hecho violento debe ser oportunidad para difundir datos útiles de atención, prevención y recuperación de la violencia, tanto para las víctimas como para la ciudadanía en general que puede ser afectada o ser testigo de un hecho de violencia de género.
En un sistema machista y en una cultura de violencia se suele justificar el accionar de la persona agresora: estaba bajo los efectos del alcohol, tenía una enfermedad mental, enloqueció de los celos; lo provocaron, le fueron infiel, lo que lleva además, a poner la culpa en la víctima y justificar socialmente la violencia.
El abordaje de la violencia de género en las noticias no debe basarse en el sentido común. La ley 30364  recomienda utilizar los enfoques de género, generacional, intercultural, interseccional, entre otros.
Las plataformas informativas especializadas tanto del Estado como de la sociedad civil  tienen un importante caudal de herramientas y documentos para  mejorar el abordaje del tema.  La plataforma web del Observatorio Nacional provee abundante información de utilidad para los y las periodistas.

 

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  • Elaborado por: Teresa Viviano
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