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Observatorio aprueba sus documentos de gestión

En la Sala Moyano del MIMP, el 17 de mayo del 2018, los integrantes del Consejo Directivo del Observatorio nacional de la  violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar se reunieron para aprobar el reglamento interno de funcionamiento y su plan anual de trabajo. La sesión fue dirigida por la Presidenta del Consejo Directivo, Dra. Silva Loli Espinoza,  Viceministra de la Mujer del MIMP.  También  estuvieron presentes los representantes de las instituciones que integran el Consejo Directivo del Observatorio: Por el Poder Judicial, estuvieron  Elvia Barrios Alvarado y Marco Antonio Palomino Valencia,  del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Luis Miñan Valdivia, del Instituto Nacional de Estadística e Informática Dilcia Durand Carrión, del Ministerio de Salud Yuri Cutipe y María Elena Morante, del Ministerio del Interior  Silvia Arispe Bazán y  Claudia Rosas  Simas y del Ministerio Público Julisa Urbizagástegui . Por parte del MIMP estuvo como parte de  la Secretaría Técnica, Mery Vargas Cuno, Directora, de la Dirección General de Violencia de Género y su equipo de trabajo.

El Observatorio e un espacio de información y transferencia de conocimiento que tiene por finalidad monitorear, recolectar, producir y sistematizar datos e información acerca del cumplimiento de las políticas públicas y los compromisos internacionales asumidos por el Estado Peruano en materia de violencia de género.

Aprobación del reglamento

La propuesta de reglamento  fue  presentada por  Liliana Huayhua Palomino, Directora de la Dirección de Políticas para una Vida Libre de Violencia (DPVLP), quien enfatizó la importancia de  este documento de gestión y expresó  su agradecimiento a todos las instituciones que han brindado sus aportes.  El citado reglamento establece  un conjunto de responsabilidades  para el Consejo Directivo:

Principales funciones del Consejo Directivo

  • Coordinar y articular la remisión permanente de información que le sea solicitada.
  • Participar en equipos de trabajo temporales constituidos por el Consejo Directivo.
  • Colaborar con el funcionamiento del Observatorio Nacional desde sus instituciones;
  • Garantizar la recopilación y provisión de datos estadísticos e información de sus instituciones.
  • Coordinar la articulación interinstitucional para fortalecer las acciones del Observatorio Nacional.

El reglamento también establece que además de un miembro titular  se deberá contar con un miembro suplente a fin de asegurar la continuidad y sostenibilidad de los compromisos.  También establece que el Observatorio cuente con  equipo técnico de apoyo al Consejo Directivo.

Principales funciones del Equipo técnico

  • Proponer el plan anual de trabajo del Observatorio Nacional y elaborar el informe anual de su implementación.
  • Desarrollar las acciones de gestión e implementación de los planes y estrategias aprobadas por el Consejo Directivo.
  • Cumplir de los planes de trabajo en coordinación con entidades públicas o privadas (tales como acopio y validación de información, atender solicitudes de información de terceras personas, difusión del Observatorio en medios de comunicación, mantenimiento, actualización y monitoreo de la plataforma web, entre otros).
  • Brindar asistencia técnica a los gobiernos regionales para la implementación de sus respectivos observatorios.

El citado  equipo  técnico está  integrado por una coordinadora y cuatro especialistas en  cada una de las áreas estratégicas el Observatorio: Minería de datos,  Comunicación), Sistematización de Información y Soporte Web.

Aprobación del plan de trabajo

Teresa Viviano Llave, Coordinadora del Equipo Técnico  presentó  al Consejo Directivo del Observatorio  la propuesta final de plan de trabajo anual,  que aborda  procesos  referidos a potenciar la gestión interna, la trasferencia de conocimiento y la unificación de registros administrativos.  Los citados procesos se agrupan en cinco actividades que se detallan en el gráfico adjunto.

Plan Anual de Trabajo del Observatorio 2018

La sostenibilidad y fortalecimiento del observatorio forma parte de la gestión interna y tiene que ver con  el desarrollo eficiente de las sesiones, el desarrollo de capacidades del equipo técnico y la generación de herramientas internas para efectuar seguimiento y evaluar las competencias funcionales del Consejo Directivo.  Como parte de ello, se ha generado una sección de intranet para el Consejo Directivo, para optimizar los procesos  de coordinación.

Es también prioridad del Observatorio el posicionamiento web de la plataforma, de manera que sea fácilmente ubicado fácilmente por quienes buscan información.  Por ello, la producción de contenidos es vital y forma parte de un plan de contenidos que se orienta a  generar conocimiento para las víctimas,  operadores y operadoras de servicios, planificadores/as de políticas y medios de comunicación.  El portal web de Observatorio  también, continuará  en proceso de mejora de su interfaz gráfica, a fin de  mejorar la experiencia de los usuarios y usuarias.

Otro aspecto que ha priorizado el plan de trabajo es la estandarización de los registros administrativos,  es decir,  generar procesos para que la data producida por las instituciones públicas en materia de atención y prevención de la violencia pueda estar disponible para la población. Para ello se requiere contar con una estructura de datos común y que las rutinas de procesamiento, sistematización y publicación sean permanentes. El prime paso para lograrlo, es efectuar un diagnostico o levantamiento de información, para conocer el estado de los registros, identificar áreas criticas y dar recomendaciones a las instituciones generadoras de datos .

Estado y sociedad civil elaboran y validan fichas de valoración de riesgo para casos de violencia

Sectores del Estado y sociedad civil elaboran y validan fichas de valoración de riesgo para casos de violencia

La protección de las personas víctimas de  violencia, varía de acuerdo a las condiciones de riesgo y vulnerabilidades que las afecta, por este motivo, la evaluación del riesgo es necesaria para asegurarle a la víctima y a sus parientes o a los integrantes del grupo familiar la protección adecuada. Con el fin de responder óptimamente a esta necesidad, los sectores del Estado y las instituciones que conforman el Grupo de Trabajo Nacional (GTN),  están elaborando  y validando cuatro Fichas de Valoración de Riesgo (FVR) que deben aplicar las instituciones que administran justicia en el país a cada víctima de violencia.

Las fichas tienen como finalidad, detectar y medir los riesgos (leve, moderado o severo) a los que está expuesta una víctima respecto de la persona denunciada por actos de violencia; de esta manera, se le podrá otorgar las medidas de protección para prevenir actos de violencia, entre ellos, el feminicidio.

La evaluación de riesgo incluye la historia de abuso (físico, sexual, acoso, control); la frecuencia, gravedad en el transcurso del tiempo; la intimidación y amenazas; el uso o acceso a armas y otros problemas relevantes que observe la mujer (separación, custodia de los hijos o hijas, consumo de sustancias, haber sido testigo de abuso o haberlo padecido de niña, entre otros).

La Ley 30364, ya cuenta con tres fichas para valorar el riego, que considera una para niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia en el entorno familiar,  una para personas adultas mayores que se encuentran en la misma situación y otra para mujeres víctimas de violencia de pareja.en violencia de pareja, violencia hacia niños y niñas y violencia a personas adultas mayores.

En este caso, las fichas  en elaboración, están dirigidas a prevenir riesgos en mujeres mayores de edad hasta los 59 años, afectadas por una persona del grupo familiar diferente a la pareja o ex pareja. En mujeres por su condición de tal en todas sus etapas de vida, afectadas por cualquier persona distinta al grupo familiar en la comunidad (instituciones públicas y privadas y en espacios públicos).

Asimismo, la ficha está dirigida a prevenir riesgos en varones afectados por violencia de pareja o ex pareja y en varones mayores de edad hasta los 59 años, afectados por una persona del grupo familiar diferente a la pareja o ex pareja. Cada ficha incluirá un instructivo para su aplicación.

Las  FVR  precisas quiénes son las víctimas, el nivel de riesgo en el que se encuentran, los tipos de violencia, transversaliza los enfoques de género, interculturalidad, derechos humanos, integralidad, interseccionalidad y generacional, entre otros.

El Grupo Nacional de Trabajo es el brazo técnico de la Comisión Multisectorial de Alto Nivel, que tiene como función hacer el seguimiento e implementación de la Ley 30364, Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar. Participan especialistas de los diferentes sectores del Estado y representantes de la sociedad civil.

Las instituciones responsables de aplicar la ficha son la Policía Nacional del Perú, el Ministerio Público y Poder Judicial.

Policias Capacitacion
Policías capacitándose en la aplicación de fichas de valoración de riesgo

Quemaduras y delitos de odio contra las mujeres

Quemaduras y delitos de odio contra las mujeres

Entre las modalidades de violencia a las mujeres vamos a destacar en esta nota las quemaduras que realizan lo hombres en un contexto de violencia de género, las cuales merecen un análisis especial, por su capacidad potencial de destrucción de los cuerpos y el impacto simbólico que produce en la sociedad.

El fuego, al ser un agente de alta combustión, puede ocasionar lesiones graves y producir la muerte a la víctima o dejarla incapacitada.

La legislación

La legislación peruana, en el art. 108° del Código Penal, menciona el ataque con fuego como un agravante al homicidio calificado, siempre y cuando ponga en peligro la vida y la salud de otras personas, y lo castiga con una pena privativa de la libertad no menor de quince años. Sin embargo, el Código Penal comentado menciona que el uso del fuego confiere una modalidad de asesinato que está asociado a la crueldad, entendida como la circunstancia en las que se provoca dolor y sufrimiento a la víctima de manera innecesaria, demostrando ensañamiento.

El hombre que usa el fuego como medio para agredir a una mujer, tiene además el objetivo de destruir su cuerpo, provocarle una discapacidad física, una discapacidad social y lesiones psicológicas de gran impacto que en muchos casos no tienen recuperación, en caso que sobreviva al ataque. Por ello, estas acciones deberían tipificarse como feminicidio o como tentativa de feminicidio.

Impacto

Aún no se cuenta con bibliografía especializada que aborde la violencia de género asociada a las lesiones provocadas por fuego y el impacto que tiene en la vida de las mujeres, pero no es difícil concluir que este tipo de agresión deja serias consecuencias en la salud física y en la salud mental de las mujeres como cambios en la personalidad que perduran en el tiempo después de una experiencia catastrófica como el haber sido víctima de quemaduras.

Según el CIE-10, código F62.0, codificación internacional que se da a los trastornos mentales, la situación extrema vivida por la víctima, duraría al menos dos años. La magnitud de los daños es equiparable a los efectos que produce la tortura, un desastre, la cautividad y otras experiencias vitales límite[1].

Causas

Este tipo de violencia contra las mujeres, ejercida por los hombres es producto del fracaso en los intentos de someterlas, controlarlas y castigarlas porque desobedecen el mandato masculino. Demuestran una conducta misógina, que se evidencia en la necesidad de exhibir públicamente los métodos correctivos de destrucción de los cuerpos de las mujeres.

Este es un mensaje a la población sobre la posición de la mujer en la sociedad como un objeto de propiedad del que se puede prescindir, reducir, discapacitar y en definitiva, destruir el cuerpo negado.

Datos

Las estadísticas presentadas por el PNCVFS-MIMP a través de los Centros Emergencia Mujer entre enero de 2009 y marzo de 2018 registran 24 casos de mujeres que fueron asesinadas con fuego, y 39 mujeres que han sobrevivido a este tipo de agresión.

Feminicidio quemadura

En ambos casos, la mayoría de los agresores mantenían un vínculo relacional íntimo con la víctima, vale decir que eran esposos, ex esposos, pareja, ex pareja, novio, ex novio, amante o ex amante de la víctima, y en menor medida los agresores eran de su entorno familiar, aunque recientemente se presentó el caso de una joven quemada por un acosador.

Marcando distancias

Lo cierto es que, si los hombres emiten un mensaje de exhibición pública ejemplificadora para controlar a las mujeres, estas por su parte, a través de las movilizaciones están comunicando un mensaje de no tolerancia a la violencia.

Sin duda la violencia contra las mujeres no tiene impacto sólo en las mujeres vulneradas cuyos cuerpos fueron quemados y marcados por el fuego, tiene también un alto costo social, sanitario y económico para la sociedad, que nos reta a avanzar en investigación especializada y en acciones concretas desde la política pública, para sancionar y generar cambios.

ni una menos

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[1] El trastorno se caracteriza por una actitud hostil y desconfiada hacia el mundo, aislamiento social, sentimientos de vacío o de desesperanza, y una sensación crónica de “estar al borde”, como si se estuviera constantemente amenazado y enajenado. Este tipo de cambio de la personalidad puede ser precedido por un trastorno de estrés postraumático CIE-10 Сódigo F62.0 para Cambio perdurable de la personalidad después de una experiencia catastrófica

Mujeres, discapacidad y violencia

Mujeres, discapacidad y violencia

En Perú, 1 575 402 personas presentan alguna discapacidad de las cuales 754 671 son hombres y 820 731 son mujeres, lo que significa que el 52 % de las personas con discapacidad son mujeres (ENEDIS, INEI, 2012).
Si bien es cierto, hay avances en relación a los derechos de las personas con discapacidad, la brecha sigue siendo amplia y muestra desigualdades en el acceso a los recursos y a la participación activa de las mujeres y los hombres en la sociedad.

La discapacidad no es un problema individual, es un fenómeno social, que se agrava debido a una cultura de discriminación, a la falta de políticas y de recursos, que no facilitan la participación e inclusión en el desarrollo del país de las personas que  presentan  discapacidad.

En el caso particular de las mujeres con discapacidad, destaca la falta de oportunidades laborales y educativas inclusivas.

La reclusión en las actividades domésticas afecta tanto a las mujeres con algún tipo de discapacidad, como a las que tienen familiares en dicha condición, debido a que la totalidad de las labores de cuidado recaen sobre ellas.  De esta manera, se afianzan  los roles de género impuestos a las mujeres, que además se ejercen en condiciones de subordinación y precariedad.

Mujeres, discapacidad y educación

La educación es un componente clave del desarrollo en el  que podemos evidenciar también las brechas entre hombres y mujeres en situación de discapacidad. Según ENEDIS (2012) del total de personas discapacitadas el 29 % de mujeres nunca fueron a la escuela frente al 15 % de hombres. Como se puede ver en el Cuadro n.° 3, la brecha de acceso a la educación se acorta en el nivel inicial y primaria, sin embargo, se extiende en el nivel secundaria, donde solo el 19 % de las mujeres con algún tipo de discapacidad acceden al colegio frente al 26% de hombres.

Personas con discapacidad según  sexo y nivel educativo alcanzado a nivel nacional

Fuente: Encuesta Especializada en Discapacidad. INEI, 2012./ Elaboración: Observatorio Nacional de la violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar

Estas cifras son más preocupantes en el área rural, donde el 57 % de las mujeres no cuenta con ningún nivel educativo y solo el 33 % de mujeres que viven en el medio rural estudió la primaria

Personas con discapacidad  en el medio rural según sexo y nivel educativo alcanzado a nivel nacional

Fuente: Encuesta Especializada en Discapacidad. INEI, 2012./ Elaboración: Observatorio Nacional de la violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar

Mujeres, discapacidad y empleo

Los niveles de educación que nos muestran las cifras de la ENEDIS (2012), podrían hacernos deducir que la baja formación y capacitación de las personas con discapacidad, sería un importante factor que le impide el acceso a un empleo. Según ENEDIS de 1 575 402 personas que presentan alguna discapacidad,  el 76.8 % están fuera del mercado de trabajo y únicamente el 21.7% pertenece a la  población económicamente activa.

Fuente: Encuesta Especializada en Discapacidad. INEI, 2012.

Este  mismo informe, evidencia una brecha por género en el acceso al empleo, al mostrar un mayor porcentaje de varones (26,1%) que de mujeres (12,8%) forman parte de la población que contaba con un empleo. Así también, es de destacar, que el 83.7% de las mujer forma parte de la población no económicamente activa, es decir, que no tiene empleo  o que ya no lo busca.

Se considera, por lo tanto, que toda política orientada a promover oportunidades de empleo a esta población debe estar también en estrecha relación con el cierre de brecha educativa y la de género.

Las cifras sobre el nivel educativo de las mujeres con algún tipo de discapacidad no hacen sino evidenciar la urgencia de mejorar su calificación laboral para favorecer su inclusión en el mercado de trabajo.  En este sentido, es necesario promover políticas públicas con un enfoque de género que favorezcan la inclusión.

Mujeres, discapacidad y violencia

Los datos presentados en educación y en empleo muestran un tipo de violencia encubierta que afecta a las mujeres con discapacidad y que no termina de develarse. Sin embargo, hay una violencia evidente que se viene registrando en los Centros Emergencia Mujer.
Entre enero y marzo del presente año, en el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual (PNCVFS) registró 29 287 casos de violencia psicológica, física, sexual y económica atendidos a nivel nacional, de los cuales 409 corresponden a personas con algún tipo de discapacidad, de las que el 71 % fueron mujeres y el 29 % fueron hombres.

Personas con discapacidad atendidas en los CEM que han sufrido violencia según sexo a nivel nacional, 2018

Fuente: Registro de casos de los CEM del  Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual -MIMP, (Enero-Marzo 2018.)

La mayor parte de las mujeres con discapacidad que han sufrido violencia tienen entre 18 y 59 años, mientras que en el caso de los hombres la mayor parte son adultos mayores de 60 a más años.

Personas con discapacidad atendidas en los CEM que han sufrido violencia según  grupos de edad  a nivel nacional, 2018

Fuente: Registro de casos de los CEM del  Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual -MIMP, (Enero-Marzo 2018.)

Así mismo, desde el 2015 hasta marzo de 2018 en los CEM atendieron 785 casos de tentativa de feminicidio a nivel nacional, de los cuales 11 corresponden a mujeres con discapacidad.

Cabe señalar que  ejercer violencia  contra una persona con discapacidad es un agravante para el sistema jurídico peruano que conllevaría a una pena de 8 años por delitos graves hasta a 15 años de prisión.

 

La discapacidad no es un  problema social, sino las condiciones que la hacen intolerable. Con políticas inclusivas y de protección podemos tener una sociedad inclusiva para todas las personas.

En el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, se trabaja para dar visibilidad a este problema en el Consejo Nacional para la Integración de las Personas con Discapacidad (CONADIS) y en las regiones en coordinación con las Oficinas Municipal de Atención a la Persona con Discapacidad (OMAPED).

 

El Gobierno Regional se ha propuesto tener el primer Observatorio Regional de la Violencia en el país

El Gobierno Regional se ha propuesto tener el primer Observatorio Regional de la Violencia en el país

Autoridades del Gobierno Regional de Arequipa, mostraron interés en crear el Observatorio regional de la violencia contra las mujeres y el grupo familiar en la reunión de presentación de este mecanismo, realizada por Omar Beltrán, gestor regional del Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual.

Datos

Arequipa es la región con la tasa más alta de violencia contra las mujeres (73,3 %) superior a la nacional que fue de 68,2 % en el año 2016. La alta incidencia de violencia en las mujeres y en personas del grupo familiar, demandaron también de servicios. Los centros emergencia mujeres, atendieron en el 2017 a 9 532 personas de las cuales el 83 % fueron mujeres.

Esta es una realidad que preocupa al Gobierno Regional porque la violencia a las mujeres, particularmente la familiar, es un obstáculo para el desarrollo de la región, limita el ejercicio de sus derechos y genera costos económicos para la familia, la comunidad y el Estado.

Mandato de Ley

La creación de observatorios regionales es uno de los mandatos de la Ley 30364, como mecanismos de articulación del Sistema Nacional para la Prevención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar, precisamente para que los gobiernos regionales puedan contribuir en la tarea de erradicar este problema.

El observatorio es un mecanismo para producir conocimiento que visibilice la violencia hacia las mujeres y los integrantes del grupo familiar, monitoree el accionar del Estado y promueva acciones políticas que transformen la sociedad.

Estos mecanismos regionales, se articulan con el Observatorio Nacional de la Violencia contra la Mujer y el Grupo Familiar, que ha sido creado con el fin de desarrollar un sistema de información permanente a nivel nacional; de tal manera que el Estado en su conjunto cubra la necesidad de recopilar, sistematizar y producir información sobre el problema para tomar las mejores decisiones.

Beneficios para la ciudadanía

El Observatorio, le permitirá al gobierno regional tener información, actualizada y confiable para establecer prioridades de política pública regional para prevenir y atender a las víctimas de violencia.

El Observatorio le permitirá a la ciudadanía acceder a información y conocimiento sobre el tema:  las mujeres afectadas, sus familias, los testigos de la violencia, los/as profesionales, asociaciones de defensa, periodistas, activistas entre otros encontrarán en este Portal web, información útil para conocer la magnitud de este problema y enfrentarlo de manera  efectiva.

El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, brindará la asistencia técnica necesaria, para que este y otros proyectos de creación de observatorios regionales se concreten.

Arequipa 27 de abril 2018

Descarga aquí la infografía

Manifestaciones de crueldad en la violencia contra las mujeres

Manifestaciones de crueldad en la violencia contra las mujeres

En el Perú, la violencia contra las mujeres y sus manifestaciones va en aumento en crueldad. El último ejemplo es el caso de Eyvi Ágreda, una joven de 22 años, a quien el 25 de abril el hombre que la acosaba le prendió fuego dentro de un bus de transporte público.  Días antes,  Francesca Diaz  era asesinada  de forma cruel por su expareja al negarse a retomar la relación. Entre enero a marzo 2018 el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual atendió 32 casos de feminicidio y 82 de tentativa. Estas cifras que revelan la violencia extrema hacia las mujeres van en aumento.

1. ¿Cuál es la magnitud de la violencia física a las mujeres?

De acuerdo a la ENDES (2016) del INEI, la presencia de la violencia física y sexual en el transcurso de la vida conyugal de las mujeres alguna vez unidas ha ido decreciendo levemente. Para el periodo 2016, se tiene que de cada 10 mujeres alguna vez unidas de 15 a 49 años, 3 han sido víctima de violencia física o sexual a manos de su pareja (31.7%) mientras que en el 2012 fue de 36.4 %.

En el caso de la violencia física, se da con mayor frecuencia los empujones, sacudidas o tiradas de objetos (27,5%), seguido de las bofetadas o retorcidas de brazo (18,2%), golpes con puño o algo que pueda dañar (15,3%), entre otros; no obstante, también se presentan formas graves de violencia que conviene destacar a continuación.

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En el año 2016, según esta encuesta,  el 2.7% de mujeres entrevistadas, refirió que su pareja trató de estrangularla o quemarla mientras que el 1.4%, fue atacada con cuchillo,  pistola u otra arma.

2. ¿Está disminuyendo la violencia física hacia las mujeres?

Si bien ha disminuido la violencia física, ha aumentado la violencia feminicida. El Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual para el año 2017 ha registrado 368 casos de esta modalidad de violencia, de las cuales 121 tienen características de feminicidio y 247 de tentativa. Esta misma cifra para el año 2009 fue de 203, lo que denota un importante incremento de casi el 55%.

Casos Feminicidio

Fuente: Registro de feminicidio y tentativas del Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual del MIMP

3. Cifras de la violencia actual

Según el INEI, la violencia física infligida por la pareja en los últimos 12 meses correspondiente  al año 2016 fue de 10.2 % mientras que en el 2009 fue de 13.5 %. En ella muestra que los departamentos que presentan mayor prevalencia de violencia física por parte de su pareja o esposo en ese año fueron Madre de Dios (17.1%), Apurímac (17.0%), Puno (15.8%) y Cusco (15.7%), siendo estos departamentos vecinos.

Otro grupo con prevalencia por encima del promedio son Junín (14.6%), San Martín (12.6%), Arequipa (12.6%), Ayacucho (12.5%) y Huancavelica (11.8%), todos también comparten frontera departamental a excepción de San Martín que se encuentra al Nororiente del país.

La prevalencia anual de la violencia por parte de la pareja es un 50% mayor en mujeres trabajadoras en comparación con las que no trabajan, es decir, por cada dos mujeres que no trabajan y sufren violencia, tres mujeres trabajadoras y emprendedoras sufren algún tipo de violencia. Esta diferencia también se da se trata de la violencia física y sexual.

La violencia contra las mujeres, donde la mayoría de las agresiones realizadas por las parejas o ex parejas, plantea la necesidad de prever una serie de estándares mínimos de prevención y apoyo a las víctimas, y asegurar la eficiencia de las medidas que se implementan.

MIMP Lanza Observatorio Nacional de la Violencia contra la Mujer e Integrantes del Grupo Familiar

{Play} con el objetivo de reunir en un solo espacio virtual información estadística de acceso público para el diseño, implementación y gestión de políticas para la prevención y erradicación de la violencia en el país.

La titular del sector, Ana María Choquehuanca, señaló que, bajo el sitio web  www.observatorioviolencia.pe, la ciudadanía puede acceder a data no solamente del MIMP, sino también del sector Salud, Justicia, Poder Judicial, Fiscalía de la Nación, Policía Nacional del Perú e INEI de forma simultánea.

“La realidad de la violencia contra las mujeres invita a reflexionar y considerar la necesidad de tener un medio para generar conciencia y acciones políticas. Este observatorio analizará y consolidará información a partir de los registros administrativos y estadísticos que producen otras instituciones y que forman parte de este proyecto”

En virtud de ello, aseguró que el observatorio sistematizará fuentes de información para mostrar patrones de comportamiento, segmentación de usuarios, perfiles, patrones de datos que revelen tendencias y sobre todo, modelos predictivos para una eficaz prevención de la violencia de género,  puntualizó.

El citado  Observatorio  cuenta además con un centro de operaciones ubicado en  el piso 8 de las instalaciones del Ministerio del MIMP (Jr Camaná 616)

Datos:

Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES), en el año 2016, el 68,2% de las mujeres alguna vez unidas sufrieron algún tipo de violencia por parte del esposo o compañero, según cifras del Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual en el año 2016, ocurrieron 124 casos feminicidio y 258 tentativas.  En el año 2017, 121 mujeres fueron víctimas feminicidio y 247 de tentativas En lo que va del año 2018, 22 mujeres han sido víctimas de feminicidio y 66 de tentativas.

 Lima, 31 de marzo de 2018

Especialistas se reúnen para mejorar el diseño del Observatorio Nacional de la Violencia contra las Mujeres

{Play}, el MIMP realizó una reunión con expertos nacionales e internacionales, en la que se presentó los avances  de la misma. Las exposición estuvo a cargo de Liliana Huayhua, Directora de la Dirección de Políticas para una Vida Libre de Violencia de la Dirección General Contra la Violencia de Género del MIMP y de Teresa Viviano, especialista en gestión del conocimiento del MIMP.

El Observatorio es un mandato de la Ley N° 30364  como un sistema que brinde insumos para el diseño, implementación y gestión de políticas públicas para la erradicación de la violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar, en tal sentido, los aportes que provengan de especialista y usuarios, son necesarios e importantes.

El MIMP como el sector que preside el Sistema Nacional para la prevención de la violencia contra la mujeres y los integrantes del Grupo Familiar apuesta por una herramienta que no solo registre datos, sino también, que analice información a partir de los registros administrativos y estadísticos que producen otras instituciones y de los sectores que participan en el Observatorio (Ministerio del Interior, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, Ministerio de Salud, Poder Judicial, Ministerio Público, Instituto Nacional de Estadística e Informática).

Reunion expertos
Equipo de expertos y expertas del MIMP y Euro Social que brindaron aportes para el Observatorio Nacional contra la violencia hacia las mujeres y los integrantes del grupo familiar

En la reunión se compartieron también experiencias exitosas desarrolladas en España, Francia y Argentina, y se recibieron los aportes de los especialistas María Andrea Voria, Doctora en Sociología por la Universidad Autónoma de Barcelona y Romain Sabathier de la Universidad Paris Sorbonne y de la Université Pierre-et-Marie-Curie (UPMC).

Es necesario señalar que el Observatorio se desarrolla con el apoyo y asesoramiento de EUROSocial, programa de cooperación entre América Latina y la Unión Europea.

Lima, 22 de marzo de 2018

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